Programas educativos más allá del parenting clásico

La gran riqueza de las personas y de las sociedades es el talento. El talento no es previo, sino posterior a la educación. Una buena noticia: la educación se convierte en el factor decisivo del nivel de vida. ¿Cómo puede aprovechar esta oportunidad? Le animo a entrar en los programas de la UP.

El mundo de la educación parental es cada vez más amplio y completo. Las nuevas tecnologías y formas de comunicación permiten un acceso a la información más rápido y fácil. Esta circunstancia no siempre es una ventaja. El exceso de información sin filtrar puede convertirse en un problema serio cuando nos llegan mensajes contradictorios o de una fiabilidad dudosa. Una de las labores del equipo que está detrás de nuestros programas consiste en revisar y seguir las últimas investigaciones en pedagogía, psicología, neurología… El objetivo es poder incorporar los últimos avances de esos campos que son aplicables a la educación y al parenting.

Pero, si hay tanta información y proyectos de formación parental, ¿qué distingue a los programas educativos de la Universidad de Padres de otros programas de la misma temática?

1. Un programa actualizado

Nuestro temario está en constante revisión. De forma habitual, el equipo que hay detrás de la UP, revisa, reelabora y actualiza la información de nuestros programas con la intención de mantenerlos al día de las últimas investigaciones basándonos en los resultados que obtienen primeras figuras de investigación  y expertos de todo el mundo.

2. Un programa orientado a la acción y a la realidad de las familias

En ocasiones los padres acuden a nosotros, y otros medios de formación parental, porque se encuentran con problemas concretos en su día a día. En otros casos buscan más una prevención o formación de base. Nuestros programas educativos están orientados a la acción y a la obtención de mejoras por lo que trabajamos a un nivel muy práctico con recursos y estrategias para abordar las dificultades más habituales y los desafíos con los que se enfrentan los padres. En nuestro laboratorio ponemos a prueba todos los conceptos que aprendemos, llevándolos a la práctica, y los adaptamos a la realidad de cada niño y familia con la ayuda del tutor y de los compañeros. Sin embargo, a diferencia de la mayoría de programas de parenting, nuestros programas buscan proporcionar a nuestros padres y a sus hijos un capital educativo que les sirva para el resto de su vida, no solo para un problema puntual. Aprender a desarrollar todas sus capacidades y talento para marcarse y lograr sus propias metas y enfrentarse de forma eficaz a los problemas. Esta labor, en la mayoría de los casos, no es a corto plazo y no puede hacer uso de recetas mágicas para conseguirlo. Se trata de un trabajo basado en nuestros 6 grandes objetivos o competencias que van desarrollándose a los largo de los años en forma de espiral ascendente.

En el laboratorio de la UP ponemos a prueba todos los conceptos que aprendemos, llevándolos a la práctica, y los adaptamos a la realidad de cada niño y familia con la ayuda del tutor y de los compañeros.

 

Es por esto que nuestros programas no son monográficos ni para una sola edad sino que abarcan desde el nacimiento hasta los 16 años. Creemos que el camino de educar es constante y durante toda la vida de nuestros hijos.

 

Desarrollo de competencias: capacidad para razonar y gestionar así como para resolver problemas, competencia social, competencia comunicativa, interés por un mundo amplio y rico, inteligencia emocional positiva y realista y gestión de las propias capacidades.

3. Un programa para el futuro

El entorno en el que viven, y vivirán en un futuro, nuestros hijos es lo que llamamos un entorno VUCA. Es decir, un entorno cambiante, complejo y difícil de interpretar con un nivel muy alto de incertidumbre. No voy a entrar a valorar las bondades o no de un entorno de este tipo pero está claro que educar en un entorno así implica, necesariamente, un tipo de educación diferente. Nuestros hijos van a enfrentarse a un futuro que no somos capaces de atisbar por lo que aportarles conocimientos y aprendizajes concretos no les va a ayudar. Necesitamos enseñarles procedimientos, competencias, estrategias y valores que luego ellos puedan adaptar a sus necesidades reales. Enseñar a conocer sus talentos y desarrollarlos, tener niveles altos de motivación de aprendizaje y desarrollo continuo, permitirles aprender a aprender y también a equivocarse para poder desarrollar una buena gestión y resolución de problemas así como aprender a gestionar la frustración, el aplazamiento de la recompensa y la incertidumbre pueden ser objetivos educativos más adecuados para entornos VUCA. Todos ellos forman parte de nuestro programa educativo y se materializan a través de nuestros 6 objetivos, centrados cada uno de ellos en diferentes competencias: capacidad para razonar y gestionar así como para resolver problemas, competencia social, competencia comunicativa, interés por un mundo amplio y rico, inteligencia emocional positiva y realista y gestión de las propias capacidades.

4. Un programa adaptado a cada edad

En las primeras etapas de desarrollo infantil la labor educativa tiene un peso indudable. Por eso pueden seguir nuestros programas parejas que, incluso, aún no han sido padres. Prepararse durante los meses previos al nacimiento, decidir qué tipo de educación queremos para el futuro bebé y establecer unas expectativas realistas en relación al nuevo miembro de la familia ayudarán a los futuros padres a enfrentar su tarea con alegría y convicción durante los primeros años tan exigentes del niño.

La neurología está empezando a aportar datos reveladores sobre el crecimiento y cambio que se produce en el cerebro durante los años de preadolescencia y adolescencia y las oportunidades educativas que esto nos abre.

Para nosotros también es fundamental la etapa adolescente. Lejos de la visión negativa y catastrofista que se ha presentado durante décadas, en la Universidad de Padres apoyamos el nuevo paradigma adolescente que se aproxima a esta etapa de una forma más positiva como una nueva oportunidad educativa que tiene grandes similitudes en evolución, aprendizaje y cambios con los primeros años de vida. La neurología está empezando a aportar datos reveladores sobre el crecimiento y cambio que se produce en el cerebro durante los años de preadolescencia y adolescencia y las oportunidades educativas que esto nos abre.

La etapa de la educación primaria o básica nos permite asentar hábitos y aprendizajes así como establecer relaciones con el entorno escolar y el, cada vez más importante, grupo de iguales. Aunque es una etapa de mayor tranquilidad no por ello deja de ser una fase de importancia educativa, ya que los padres pueden aprovechar estos años más sosegados para centrarse en otro tipo de aprendizajes y experiencias.

5. Un programa que ayuda a los padres en su vida laboral y familiar

 Para poder realizar mejor sus tareas educativas, los padres necesitan que sean compatibles con sus proyectos personales y profesionales. Educar a los hijos no es una tarea excluyente, sino que debe hacerse compatible con los proyectos personales, profesionales, de pareja de los padres. Nos gustaría ayudar también a los padres  en esos aspectos, porque eso redundaría en beneficio de sus hijos. Por eso organizamos talleres de creatividad para adultos, o de finanzas para no economistas, o de coaching. Somos especialistas en aprendizaje, hemos entrado en la era del aprendizaje, y todos vamos a tener que seguir aprendiendo siempre.

Nuestra gran diferencia: la educación del talento.

Estamos asistiendo a una revolución en la idea de inteligencia y de las capacidades de cada persona. Sabemos que el talento está al final de la educación. No es causa de nada, sino efecto del aprendizaje. En estas investigaciones nos consideramos en vanguardia. Nuestras publicaciones sobre el Factor E y sobre la inteligencia ejecutiva, y el trabajo llevado a cabo en la “Cátedra sobre Inteligencia ejecutiva y educación”, vinculada a la UP, en la Universidad Nebrija lo demuestran. A través de los padres, queremos que nuestros niños y adolescentes se beneficien de ideas y métodos que todavía no están presentes en la mayoría de nuestras escuelas.