El detector de tendencias

Con frecuencia nos preguntamos qué exigirá de nosotros un futuro que cambia vertiginosamente; cómo debemos prepararnos y cómo debemos educar a nuestros hijos para presentarnos ante él en las mejores condiciones. Andy Warhol vaticinó que en los años ochenta iba a haber un nuevo futuro cada quince minutos. Probablemente, en estos momentos nos encontremos con un futuro nuevo cada cinco minutos.

up7_horizonte_externa_copyvictorkerlow_thankyouvictorLos Future Studies (Estudios de Futuro o futurología) constituyen una disciplina que trata de comprender, de forma sistemática, lo que es probable que siga pasando y lo que es posible que vaya a cambiar, basándose, en el reconocimiento de patrones tanto del pasado y del presente, con idea de determinar la probabilidad de que sucedan determinados eventos en el futuro o detectar las tendencias que nos marcarán el camino. El escritor H. G. Welles, padre de la ciencia-ficción, fue el primero en abogar por una disciplina de ‘estudios de futuro‘, en una conferencia que pronunció en el año 1902. Sin embargo, los estudios de Futuro como disciplina académica no aparecieron hasta mediados de los años sesenta del pasado siglo, acercándose al tema con un enfoque predictivo, interpretativo, crítico o participativo (Inayatullah 2013).

“Hacer predicciones es muy difícil, especialmente cuando se trata del futuro” (Niels Bohr)

El supuesto que subyace a las predicciones, de acuerdo con esta disciplina, es que el futuro se puede conocer de forma genérica, pero no de manera exacta. Al disponer de más información, sobre todo a través del almacenamiento e interpretación de los datos más relevantes, los responsables de la toma de decisiones pueden mejorar la eficacia de sus elecciones.Pensar sobre futuros escenarios plausibles pueden resguardarnos frente a la fragilidad, nos permiten afrontar los desafíos sistémicos, y nos coloca en las mejores condiciones para innovar.

Dentro de la Universidad de Padres, un grupo de investigadores estudia todas las innovaciones, hallazgos y experiencias que puedan ayudar a mejorar nuestros programas educativos dirigidos a los padres.

Como aseguran la analista Jessica Bland y Stian Westlak, director ejecutivo de investigación de Nesta, Fundación para la Innovación del Reino Unido. (2013) “la innovación comienza con una historia sobre el futuro. Imaginar y compartir los deseos y miedos acerca del futuro nos ayudan a darle forma”. Imaginar el futuro es, en realidad, imaginar una pluralidad de futuros, y jugar con ellos, desarrollando por el camino nuestros recursos personales, identificando las necesidades de cambio, encontrando alternativas, construyendo confianza y compromiso con el cambio.

En el año 2006, surgió el proyecto de la Universidad de Padres con tres propósitos en mente:

  • Educar a nuestros hijos para el mundo en el que nos encontramos,
  • Educar a nuestros hijos para el mundo que previsiblemente nos encontraremos,
  • Educar a nuestros hijos para el futuro que sería deseable que hubiese.

María de Maeztu nos aseguraba que el conocimiento de lo que es nuestra vida y el análisis de los caracteres de la Edad Contemporánea deben preceder a toda labor educadora. La educación debe comenzar por conocer las características de nuestro tiempo para entender las dinámicas que funcionan en él y enfrentarse de la mejor manera a las dificultades que se van presentando. Por esto, debemos estar informados de los temas de actualidad y de aquellas herramientas y recursos que pueden facilitar este empeño. Dentro de la UP, un grupo de investigadores estudia todas las innovaciones, hallazgos y experiencias que puedan ayudar a mejorar nuestros programas educativos dirigidos a los padres.

“Considerábamos fundamental el trabajo directo con los padres con idea de mejorar la educación”.

Con la idea de educar a nuestros hijos para el futuro que previsiblemente nos encontraremos, desde la UP trabajamos por convertirnos en un GPS Educativo, detectando lo que en los estudios de Futuro denominan “señales débiles” (aquellos indicadores de cambio en tendencias con base social que nos ayudan a anticipar) y desarrollando los conocimientos y destrezas necesarios para explorar los futuros probables y preferibles. La UP precisamente surgió de la detección de una tendencia que considerábamos fundamental para que se produjeran importantes cambios educativos, el trabajo directo con los padres con idea de mejorar la educación.

Porque no solamente nos interesa el mundo en el que nos encontramos y aquellos otros mundos que previsiblemente encontraremos, sino que en la UP tenemos muy presente que debemos educar a nuestros hijos para el futuro que sería deseable que hubiese. Nuestro proyecto partió de un llamamiento a la Movilización Educativa de toda la sociedad, buscando que se convirtiese en una epidemia social. Un meme, término acuñado por Richard Dawkins en “El gen egoísta”, es una idea que se comporta como un virus; se mueve a través de la población, tomando fuerza en cada persona a la que infecta. Pretendemos contagiar a toda la sociedad con la idea de que la labor educativa nos concierne a todos, que es una tarea animosa y colaborativa, y que, por tanto, requiere del fortalecimiento de los lazos entre lo que son sus tres pilares fundamentales: familias, escuelas y comunidad.

Bibliografía:

– Bland, Jessica y Westlak, Stian (2013) “Don’t stop thinking about tomorrow. A modest defence of futurology”. Nesta

– Inayatullah, Sohail (2013) “Estudios del futuro: teorías y metodologías”. En “Hay futuro: visiones para un mundo mejor”. VV.AA. , T.F. Editores

– Talent Foundation (2013) “Practical Foresight Guide”

– Imagen portada: Licencia Creative Commons. thankyouvictor

– Imagen artículo: Licencia Creative Commons. duhagroup