¡Bendito verano!

Universo UP aspira a muchas cosas. Una de ellas es ayudarles a comprender lo que está pasando y lo que es previsible que suceda en el mundo del aprendizaje, dentro y fuera de la escuela. Todos vamos a tener que seguir aprendiendo a lo largo de nuestra vida. Los adultos para mantener los puestos de trabajo, poder tener una ciudadanía activa, aprovechar las oportunidades, educar a nuestros hijos. Los niños, adolescentes y jóvenes porque están construyendo su personalidad. Desearíamos que leer Universo UP fuera una “ventaja competitiva”, porque aumentara las posibilidades vitales de todos: de ustedes, de sus hijos, de nosotros al hacerla.

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En este número vamos a informarles de lo que están haciendo las grandes compañías de informática y telecomunicaciones en el mundo del aprendizaje. Son muy inteligentes, muy poderosas y están decidiendo una gran parte de nuestro futuro. Debemos, pues, saber lo que hacen.

Pero este es un número de vacaciones, lo que permite introducir un nueva “Iniciativa UP”. Queremos comprender el futuro, pero para eso necesitamos conocer el pasado. Llevamos tiempo trabajando en una Historia de las Culturas, que nos permita ver la historia como un largo y emocionante tanteo para resolver los problemas con que inevitablemente tenemos que enfrentarnos, y que ofreceremos como uno de los talleres de la UP. Les pondré un ejemplo, precisamente, con las vacaciones. Son un invento muy moderno. Antes sólo había tiempo de trabajo y tiempo de descanso. En 1936 –es decir, muy recientemente- aparecieron las vacaciones pagadas y, a partir de ahí, un fenómeno nuevo: las vacaciones no son sólo un período de descanso, sino algo más. Una utopía. Un momento de experiencias especiales y nuevas. El nivel de expectativas subió y, con ello, la posibilidad de fracasar. Aparecieron también nuevas complicaciones: las vacaciones escolares no coinciden con las vacaciones laborales, lo que somete a una enorme cantidad de familias a unas grandes tensiones. Si nos ayudan, intentaremos que la Universidad de Padres, que se preocupa no sólo de la educación de los hijos, sino de ayudar a los padres a que esa tarea no tenga que ser heroica o frustrante, colabore a la solución de este problema. Para ello, necesitamos tener la influencia suficente y, para conseguirlo, necesitamos que muchas familias sean miembros de la UP. Este editorial termina, pues, deseándoles unas estupendas vacaciones, y pidiéndoles que, al volver de ellas, colaboren con nosotros.