La participación: Sueño de altos vuelos

up5_breves_rivasaniversarioEl pasado 31 de mayo el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid celebró los diez años de participación infantil y juvenil en su municipio. Todo comenzó en 2004, cuando se crearon dos proyectos pioneros que permitían la participación de los niños en los asuntos públicos de este pueblo madrileño: la Audiencia Pública (para niños y adolescentes de 10 a 18 años, con participación de los institutos y colegios) y el Foro Infantil (de 6 a 12), al que seguiría un par de años después el Foro Juvenil, para adolescentes a partir de 12 años.

Se trata de espacios de participación ciudadana dirigidos a los menores, que realizan propuestas para mejorar su ciudad. Se reúnen una vez al mes (los sábados por la mañana o viernes por la tarde), en algún centro municipal, junto con monitores o educadores que organizan las sesiones. En ellas conocen los derechos de la infancia y las normas cívicas, aprenden a enfrentarse a la burocracia, a cumplimentar registros y rellenar solicitudes para pedir medidas al alcalde…  A veces se reúnen directamente con los concejales. Rivas es también una Ciudad Amiga de la Infancia y participa en las sesiones del Parlamento Infantil online de UNICEF.

Se trata de espacios de participación ciudadana dirigidos a los menores, que realizan propuestas para mejorar su ciudad.

El funcionamiento de los foros sigue los cauces normales de la participación ciudadana. Antes de nada hay que informarse; ellos lo hacen mediante actividades, medios de comunicación y juegos. Después llevan los problemas y las sugerencias a la asamblea, y los negocian. Se vota la propuesta y se redacta la petición, que el alcalde debe contestar.

A lo largo de este tiempo, más de 1.300 menores han pasado por alguno de estos espacios, en los que siempre ha habido sitio para la diversidad (diferentes culturas, necesidades especiales…). Todos ellos, antiguos y actuales participantes, tuvieron ocasión de reunirse el pasado mes de mayo, en la celebración de sus diez años de andadura. La fiesta, que se llamó “La participación: sueño de altos vuelos”, tuvo lugar en un parque de la localidad e incluyó momentos de reflexión, solidaridad y diversión, con recogida de juguetes, libros y ropa, mercadillo solidario, juegos, presentación de sus nuevas mascotas y conciertos.