Cátedra Nebrija Santander en Inteligencia Ejecutiva y Educación

up3_breves_encuentro_orientadoresEl pasado mes de marzo tuvo lugar en el Campus de la Dehesa de la Villa (Madrid) de la Universidad Nebrija el I Encuentro de Orientadores de la “Cátedra Nebrija-Santander en Inteligencia Ejecutiva y Educación”. El objetivo de esta Cátedra es aplicar el Modelo Ejecutivo de la Inteligencia desarrollado por José Antonio Marina y la Fundación Educativa Universidad de Padres, a todos los ámbitos educativos – universidad, los centros de educación infantil y obligatoria, formación permanente del profesorado y los equipos de orientación y dirección de los centros con el fin de profundizar en la investigación y en la pedagogía de las funciones ejecutivas de la inteligencia. Al encuentro, presentado por María Pilar Vélez, rectora de la Universidad Nebrija, asistió José Antonio Moreno Ortega, jefe del Área de Extensión Universitaria y Alumnos de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid.

Además de la conferencia “Entrenar las funciones ejecutivas: Cómo afrontar los desafíos de la atención a la diversidad” impartida por José Antonio Marina, la Fundación Trilema elaboró unos talleres de formación sobre cuatro de las funciones ejecutivas más importantes. Así, cada uno de los más de 80 orientadores que asistieron al encuentro, pudieron asistir a dos de los cuatro talleres organizados: Cómo dirigir la atención, conducido por la pedagoga Beatriz Álvarez, La gestión eficaz de las emociones,  por Inmaculada Castaño, La metacognición como vehículo para consolidar el conocimiento, por la directora de la F. Trilema Carmen Pellicer  y “Los mecanismos del control de la impulsividad”, por Teresa Puchades.

Esta primera jornada de formación ha estado especialmente dedicada a los orientadores porque ellos son una pieza cada vez más fundamental en los colegios donde juegan un papel muy importante a la hora de detectar a tiempo cualquier problemática educativa o personal en los alumnos, asesorar al profesorado y/o ayudar directamente en las familias. Su figura, pues, cobra una gran importancia a la hora de implementar en los centros un modelo pedagógico basado en estas funciones fundamentales de la inteligencia.