Nuevas tecnologías y memoria

Germán Castellanos, pediatra y especialista en adolescencia, ha presentado en el XXII Congreso de la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia (SEMA), un estudio en el que afirma que el abuso del uso de las nuevas tecnologías por parte los adolescente reduce su memoria. El estudio señala que el uso intensivo de las TIC provoca que se activen nuevas zonas del cerebro y se reduzcan otras zonas, como por ejemplo aquellas que juegan un papel importante para la consolidación y recuperación de la memoria o que cumplen una función para el desarrollo de la capacidad organizativa y el aprendizaje.

En los últimos tiempos se vienen publicando numerosos estudios que revelan el impacto del uso de las nuevas tecnologías de la información en la memoria humana. Otro estudio interesante es el que llevó a cabo la psicóloga Betsy Sparrow en el año 2011 con estudiantes de la universidad de Harvard. Basándose en los resultados del citado estudio, Sparrow concluye que la población ha empezado a usar internet como un “banco de datos personal” en detrimento de su propia memoria; según el estudio, cuando creemos que podemos acceder a una información fácilmente y en cualquier momento, tendemos a no guardarla en nuestra memoria, razón por la que la cantidad de información que almacenamos en la misma es cada vez menor. A esto se le ha dado en llamar el Efecto Google.

En la Universidad de Padres consideramos que las nuevas tecnologías son un gran puente para acercar a los adolescentes hacia información útil para su formación y, por qué no, para su ocio. Sin embargo, creemos que es muy importante enseñar a los adolescentes a desarrollar diferentes métodos de aprendizaje y fomentar su pensamiento crítico.