Editorial Diciembre 2016

Hay una gran oportunidad educativa. Nos hemos dado cuenta de que la educación es importante para la convivencia social, por razones económicas, para la vida personal… Ahora que la sociedad ha reconocido la necesidad de una buena educación, los docentes deben tomar la alternativa y trabajar colectivamente. Hay que estar a la altura de ese nuevo protagonismo. Para reclamar hay que proponer soluciones, y aprender lo que no sabemos. Estar en condiciones de exigir al resto que trabaje para nosotros significa ser exigentes con nosotros mismos también.

Muchas han sido las idas y venidas políticas y educativas en este año 2016 que ya termina. Todos somos conscientes de que el mundo está en estado de emergencia educativa y que nuestro entorno cambia aceleradamente, lo que nos exige un gran esfuerzo a toda la sociedad para no quedar relegados. Ante esta situación, la necesidad de un pacto educativo se ha hecho más evidente que nunca. En 2016 la Fundación UP ha trabajado (entre otras cosas) para intentar conseguirlo y desde el principio nos pusimos manos a la obra. El mismo equipo que redactó el ‘Libro blanco de la profesión docente’, ha elaborado unos ‘Papeles para un pacto’”. Con este documento hemos pretendido facilitar el trabajo de los que tienen que pactar, desenmascarar los posicionamientos ideológicos y los enfrentamientos obsoletos y, al mismo tiempo, recoger todas las propuestas sensatas, interesantes y justas.

JAM

Necesitamos que entre todos los grupos políticos se alcance ese gran pacto de inmediato y no se trate de los típicos propósitos de año nuevo que decides un día después de tener una idea espontánea y que se mantienen sólo mientras suenan las campanadas… Y lo necesitamos para dar estabilidad, coherencia y eficacia a nuestro sistema educativo. En este instante seguimos ensimismados en esa pelea. Pero mantengo la esperanza de que, aunque la situación tiene difícil salida, lleguemos todos juntos a la meta.  Y a lo que es más importante, respetar el más fundamental derecho a la educación: el que tienen nuestros niños y adolescentes a ser bien educados. El equipo de la Fundación Universidad de Padres continúa en su labor investigadora y sigue siendo el líder educativo en los temas de su competencia. En esta vorágine sabemos que los padres estáis profundamente preocupados por la educación de vuestros hijos. Hay pocas cosas que nos den tanta satisfacción en la vida como comprobar los progresos de nuestros hijos, sentirnos orgullosos de sus éxitos merecidos. Ser agentes activos, testigos y jueces privilegiados de su crecimiento personal cuando sobrepasan etapas, y caminan hacia una juventud dinámica y madura. La Universidad de Padres ha aspirado siempre a convertirse en una institución de “garantía educativa”, que os transmita esa tranquilidad. Ya sabéis que nosotros trabajamos para vosotros y para vuestros hijos.

Os deseo a todos un año lleno de alegría.