Entrevista a Juanjo Vergara, maestro innovador

Juan José Vegara es pedagogo, maestro y formador de equipos docentes. Ha sido profesor en primaria, secundaria, formación profesional, en prisiones, de adultos... Toda esta experiencia y su visión activa y comprometida con el entorno del aprendizaje, le han hecho merecedor de un accésit en los premios D+I 2016, otorgados por la plataforma Proyecta, una iniciativa educativa de la Fundación Amancio Ortega y de la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre, a docentes innovadores. Juanjo también colabora con distintas publicaciones y blogs dedicados a la educación. Hemos hablado con él para conocer mejor su forma de entender la enseñanza.

 

Pregunta. Antes de nada, ¿nos explicas brevemente los aspectos más importantes de los proyectos que has emprendido?

Respuesta. Desde que comencé como docente he recorrido casi todas las etapas educativas. Los proyectos han sido muchos. Una cosa que he aprendido en todos estos años es que nada que se sitúe fuera de las necesidades cercanas al aprendiz tiene demasiadas posibilidades de permanecer en el recuerdo más allá de unas pocas semanas.

La buena noticia es que muchos de los contenidos que podemos tratar en nuestras clases permiten esto. Pero para hacerlo debemos dejar de presentarlos como algo alejado de su realidad cotidiana.

De lo que se trata es de aumentar la comprensión que los alumnos tienen del mundo y los fenómenos que ven cada día. Para hacerlo la pregunta que debemos hacernos los docentes es ¿para qué les va a servir lo que les enseñamos en términos concretos?. Una buena estrategia es pensar “¿qué dice del alumno que tienes delante los contenidos que deseas tratar ese día en clase?”.

Si hay una característica común a todos los proyectos que he emprendido es esa. Conectar los contenidos con la necesidad de comprender el mundo que les rodea y actuar decididamente sobre él.

P. ¿Cuál es tu idea de educación y cómo entiendes el aprendizaje?

R. Aprendemos todo el tiempo y en todo lugar. Esto es algo que debemos tener en cuenta a la hora de diseñar nuestras clases. Es hora de desterrar la vieja idea de que el alumno tiene un especie de interruptor que apaga el aprendizaje cuando salen de la escuela, o bien que lo que aprenden fuera es algo con menor importancia.

aprendo porque quiero

Si me preguntas sobre el aprendizaje que facilitamos los docentes en nuestro trabajo, creo que el aprendizaje es un acto fundamentalmente intencional: Aprendemos cuando queremos. Cuando algo se sitúa en la necesidad de comprender el mundo que nos rodea, resolver un problema o actuar ante una situación concreta. Ese es el motivo por el que titulé a mi libro “Aprendo porque Quiero”.

Una de las labores más apasionantes del docente es la de atender a la Intención del alumno. Identificar la conexión de lo que queremos que aprenda con sus vidas. Gestionar ese diálogo del alumno con el contenido de la enseñanza es quizá el momento clave en el aprendizaje.

P. ¿Has encontrado muchas dificultades a la hora de introducir tus proyectos en el centro?

R. He estado en muchos centros a lo largo de mi carrera. En algunos el trabajo ha sido realmente sencillo y en otros he vivido más dificultades para que compartieran mis propuestas.

En la actualidad tengo la suerte de formar parte de un equipo con el que comparto la idea de que solo es posible educar para el mundo habitándolo. Esto nos ha llevado a comprometernos con una forma de trabajo realmente estimulante.

Nuestros alumnos salen habitualmente de las aulas e intervienen en escenarios de todo tipo. Visitan ciudades, preparan actividades con otros centros, reflexionan sobre conceptos como la Justicia Social, la identidad, la comunidad, la participación, el empoderamiento sobre el consumo, el uso de las tecnologías, etc.

Debo decirte que una característica importante de mis proyectos es que buscan romper las barreras de las instituciones –tanto formales como no formales-. Así que suelen incorporar diferentes centros de niveles educativos diversos, asociaciones, entidades de todo tipo e incluso países distintos.

P. ¿Qué tal fue la acogida de tus innovaciones por parte de las familias? ¿Y de los alumnos?

R. Cuando llegan a clase por primera vez los alumnos reciben una pregunta: ¿Qué quieres hacer hoy?. De repente decenas de miradas aburridas se despiertan. Se miran unos a otros. Se interrogan. No están acostumbrados a que un profesor les haga esa pregunta.

¿Sabes que me encuentro en ese momento? Que los alumnos quieren hacer muchas cosas. Son personas fantásticas con ilusiones y deseos que no acostumbran a ser tratados en las clases tradicionales. Cuando empezamos a trabajar sobre sus propios sueños como personas, lo que encuentro es que para ayudarles a cumplirlos, son necesarios muchos de los contenidos que debo incorporar a mis clases.

Es posible construir un currículo a partir de los intereses de los alumnos. La clave son dos grandes olvidados de la educación: Escuchar a los alumnos y Acompañarles en su búsqueda.

P. ¿Qué apoyos y facilitadores has tenido?

R. El apoyo fundamental siempre me ha venido de la mano de mis propios alumnos. Cuando les he propuesto algo ha sido su mirada cómplice la que me ha hecho sentirme realmente apoyado. La que me ha invitado a dedicarle horas y esfuerzo para preparar actividades de todo tipo. Actividades que algunos docentes y administradores no entendían y que, por fortuna, van desapareciendo de la profesión docente.

El otro gran apoyo que siento es el de decenas de compañeros que apuestan por un cambio efectivo en la educación. En los últimos años estoy teniendo la fortuna de conocer a muchos de ellos. Es emocionante compartir mis ideas foros de todo tipo y comprobar que existe un interés real y comprometido con el cambio.

Es posible construir un currículo a partir de los intereses de los alumnos. La clave son dos grandes olvidados de la educación: Escuchar a los alumnos y Acompañarles en su búsqueda.

P. Si tus alumnos se quedaran con una sola de las cosas que les intentas transmitir, ¿cuál te gustaría que fuera?

R. Que el aprendizaje es la herramienta que les empodera. Que aprender es un proyecto vital que habla de ellos y su habitar en el mundo. Un proyecto en el que son capaces de sumergirse cuando así lo deciden. Un compromiso vital con ellos mismos para actuar libremente en sus vidas y no una herramienta que les cosifica.

Hace algunas semanas estuve con un grupo de alumnos en un viaje. Dentro de las actividades previstas tuvieron la suerte de protagonizar un programa de radio. A lo largo del mismo, una alumna dijo algo emocionante: “Ya no aceptaría otra forma de aprender”. Esta es la clave. Entrevista en programa de radio

Juan José Vergara Ramírez

juanjovergara.com

@juanjovergara