Objetivo: Generar Talento

El talento subraya la idea de que la inteligencia tiene como principal función dirigir la acción. Más allá de la inteligencia cognitiva y de la inteligencia emocional, el nuevo modelo que está emergiendo de los descubrimientos neurocientíficos y que integra todos los demás es el de la inteligencia ejecutiva, la inteligencia en acción y para la acción

El “Talento” se ha convertido en un clásico, en el sentido de que todo el mundo habla de él y, en la mayor parte de las ocasiones, sin tener gran idea de lo que realmente significa.

portada-Objetivo-generar-talentoPor ello, el nuevo libro del maestro José Antonio Marina, ‘Objetivo: Generar talento. Cómo poner en acción la inteligencia’, resulta verdaderamente imprescindible. No podemos seguir hablando largo y tendido del talento sin concretar el concepto como merece, porque la sociedad del aprendizaje (el ser o no ser en términos de desarrollo de un país) nos va en ello.

‘Objetivo: generar talento’ es un texto que el autor dedica a dos talentosas investigadoras, María Teresa Rodríguez y Mariola Lorente Arroyo, así como “al equipo del Human Age Institute por su firme decisión de impulsar el talento”. Un equipo en el que, como mentor de Coaching, me siento muy honrado en pertenecer.

¿Qué nos aporta José Antonio Marina en su nuevo libro sobre el talento? Entre otras muchas, creo que estas nueve “innovaciones sobre el talento”.

  1. Marina reconoce que el “talento” está de moda, porque la inteligencia se ha quedado como una palabra corta. Así, define el talento es “la inteligencia actuando de manera adecuada, brillante, eficiente”. El talento, nos explica José Antonio, es “la nueva riqueza de las naciones”, como lo fue la tierra en el feudalismo o el dinero en el capitalismo. El talento es la riqueza del talentismo, y como tal escasa y valiosa. El talento es acción (inteligencia triunfante) y no tanto capacidad; por ello requiere lo que la profesora Carol Dweck (Stanford) llama “mentalidad de crecimiento”.
  2. ¿Qué ocurre con la inteligencia? Que se aloja en dos pisos: el que Marina llama “inteligencia generadora o computacional” y, más arriba, el de la “inteligencia ejecutiva”. Entre ambos pisos, el umbral de la consciencia, todavía tan desconocido. “El talento es un modo de tomar decisiones y realizarlas”.
  3. Marina nos enseña que el inconsciente puede adiestrarse. El cerebro es plástico, y va modificándose en función de la experiencia. “La plasticidad es lo que permite que la inteligencia se convierta en talento”, explica Marina.esquema
  4. La diferencia entre las personas normales y las “fuera de serie” no está en la genética sino en el entrenamiento. “Entrenarse es una exclusiva humana”, explica el autor. Y cita a uno de los padres de la psicología, el norteamericano William James: “Toda nuestra vida en cuanto a su forma definida no es más que un conjunto de hábitos” La educación es básicamente adquisición de hábitos, lo que Aristóteles (mi coach favorito) llamaba “segunda naturaleza”. El entrenador como director de aprendizaje. En el libro, el autor expone el caso empresarial  de Ed Catmull en Pixar y el aprendizaje de la creatividad.
  5. ¿Cómo se educa la inteligencia generadora? Precisamente por hábitos (pautas automáticas adquiridas por el aprendizaje). “El talento depende de la cantidad y calidad de los esquemas AG, de la amplitud de sus redes, de la capacidad de activar grandes zonas de la memoria, y del paso a la acción”, escribe Marina.
  6. La memoria se construye. Las personas con poderosa inteligencia generadora perciben más cosas (a lo Sherlock Holmes), aprenden, comprenden, anticipan con más acierto, toman mejores decisiones y distinguen mejor lo relevante de lo irrelevante. La buena noticia es que la memoria no “se tiene o no se tiene”, sino que se amplía o se reduce, en función de cómo se va trabajando.
  7. La inteligencia ejecutiva también se educa, por supuesto. “La educación del talento ha de ser un aprendizaje dirigido”. Porque “lo que define a la especie humana es su capacidad de control” (Roy Baumeister). Inhibir el impulso (saber autocontrolarse) es el primer acto ejecutivo. El éxito del sistema depende del criterio de evaluación. La educación de la Inteligencia Emocional también incluye las “virtudes de la acción”, que son muy similares en todas las culturas.
  8. El talento de las organizaciones es algo más que la suma de sus componentes. “El talento de un grupo, una sociedad o una organización es su capacidad de elegir bien las metas y de movilizar todas las inteligencias individuales que lo componen para conseguir alcanzarlas, aumentando al mismo tiempo sus posibilidades personales”. Es lo que hemos llamado Capital intelectual. “El capital no sirve para nada si no se invierte, y a la buena inversión de la inteligencia la llamamos talento”. La clave es el aprendizaje. Marina cita al megagurú Tom Peters, por su comentario sobre Netscape: “Nació, cambió el mundo y desapareció. todo en cinco años”. En el mundo empresarial proliferan las universidades corporativas (ya hay unas 4.000) como las de Unilever, Apple o ArcelorMittal, que estructuran la inteligencia (colectiva) también a dos niveles: el ejecutivo y el generador. José Antonio Marina propone a nivel organizativo la figura del entrenador del talento, el “Chief Learning Officer” (no confundir con el/la Director/a de RRHH convencional, dedicado principalmente a las nóminas, la negociación con los sindicatos y a comprar software y cursos de formación). Además, cita las investigaciones de Teresa Amabile y Steven Kramer en ‘El principio del progreso’: el CLO “aumenta las posibilidades de progreso de quienes forman parte de la organización”.
  9. Y finalmente el Talento social. ¿Quién toma las decisiones en un Estado democrático? Marina nos recuerda el concepto de “Pensamiento de grupo” de Irving Janis, que es la estupidez colectiva a partir de personas muy inteligentes. Y apela a la felicidad social, que no es otra cosa que la justicia. José Antonio Marina remata: “El talento de las sociedades es inevitablemente un talento ético”.

El talento como inteligencia en acción, sus dos pisos (generadora y ejecutiva), plasticidad del cerebro, entrenamiento, hábitos, construcción de la memoria, autocontrol y criterio de evaluación, Chief Learning Officer, talento social como talento ético. José Antonio Marina nos ilustra sobre los nueve pilares insustituibles con el objetivo de generar eficazmente el talento que necesitamos.

Mi querido José Antonio cada vez está más en forma, y le agradecemos mucho este libro, complementario a su Handbook of Talent en el Human Age Institute, con unas 200 citas e investigaciones.

Juan Carlos Cubeiro

Head of Talent en ManpowerGroup, Profesor de Liderazgo y Dinamización de Equipos en la Universidad de Deusto , CEO de Right Management.