Diseñar la felicidad, a través del placer y el propósito

La felicidad frecuentemente se considera positiva ya que permite a los individuos sacar partido de las condiciones objetivas, favorece la actitud de abordar diferentes tareas llevándola al término propuesto.

El pasado lunes compré en Waterstone’s de Oxford varios libros, entre ellos ‘Happiness by design. Finding pleasure and purpose in everyday life’ (Diseñar la felicidad. Encontrar el placer y el propósito en la vida cotidiana) de Paul Dolan, avalado por el premio Nobel Daniel Kahneman y por Nasim Nicholas Taleb (‘El cisne negro’). El profesor Dolan es experto en sistemas públicos de salud. Tras recibir un premio en 2002 por su labor, se apuntó a un congreso sobre la felicidad (que según él “le cambió la vida”) y se fue a trabajar con Kahneman a Princeton. Lo que expone no es precisamente nuevo, pero está muy bien estructurado.

Paul Dolan define la Felicidad como “experiencias de placer y propósito a lo largo del tiempo”. Muy similar a la definición del exitoso profe de Harvard y ahora en Wharton Tal Ben Shahar (“experiencia global de placer y significado”) y por supuesto a la clásica de Aristóteles (la felicidad del gato y del reto). Dolan no opta por ambas opciones sino que las unifica en su P3: “Pleasure-Purpose Principle” (Principio de Placer y Propósito). ¿Qué nos hace felices? Los sentimientos ligados a experiencias, como en un péndulo del placer al propósito. Los griegos llamaban a ese movimiento “enantiodromia” (la palabra me encanta).

¿Qué sabemos sobre la felicidad? A partir del DRM (siglas en inglés de “Método de Reconstrucción del Día”) diseñado por Kahneman y su equipo, hay momentos de mayor placer y otros de mayor propósito. En una matriz, las personas hedonistas puntuan alto en placer y bajo en propósito, las idealistas al revés, las infelices bajo en ambos y las plenamente felices alto en los dos. Así de simple (evidentemente, vamos cambiando a lo largo de la vida). El ATUS (Informe del Uso del Tiempo en América) es otro análisis de lo mismo: comer, relacionarse y ver la tele son más placenteros; el voluntariado, el tiempo con los hijos, trabajar están más ligados al sentido de la vida. La satisfacción vital en general tiene que ver con la riqueza, la edad (la base está en los 40-50 de esta forma de U), la salud, los contactos sociales, la pareja, la educación, la religión, el empleo y el sano ejercicio físico.

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¿Qué causa la felicidad? Básicamente, a lo que dirigimos atención (lo realmente importante). “La atención es un recurso escaso”. Paul Dolan nos recuerda el experimento del “gorila invisible” de Daniel Simons y Christopher Chabris (Harvard): donde ponemos el ojo ponemos la bala. Ahora bien, hay una atención consciente y otra inconsciente. Como el sistema 1 y 2 de Kahneman (inteligencia cognitiva, inteligencia ejecutiva de José Antonio Marina).

¿Por qué no somos más felices? Básicamente, porque nuestros deseos son erróneos (por ejemplo, los jardineros son el doble de felices que los bancarios; los peluqueros y fontaneros, un 50% más que los de RRHH), porque somos poco auténticos, porque tenemos proyecciones equivocadas, porque nuestras creencias suelen ser erróneas (desilusión, disonancia cognitiva, teoría de la atribución), porque esperamos demasiado y aceptamos poco, porque nos descentramos.

¿Qué podemos hacer para lograr la felicidad (delivering happinness)? Las 3D (en inglés Decidir, Diseñar y Hacer). Decidir libremente poniendo atención en nuestro propio feedback (retroalimentación) y el feedack de otras personas (evidentemente, para la introspección y el “efecto espejo” el buen coaching ayuda). Podemos reconstruir nuestra agenda y preguntar a los demás sobre nosotr@s (la correlación entre opinión propia y ajena es del 0’75). Hemos de no pasarnos en el esfuerzo (el perfeccionismo es poco saludable).

Para “diseñar” nuestra felicidad, tenemos que partir de la importancia del contexto, que es clave. Hemos de marcar compromisos y generar nuevos hábitos. Y para el “Doing” (Hacer), prestar atención, sentir “buenas vibraciones” (energía positiva), practicar mindfulness (una mente centrada), escapar de las distracciones insanas, valorar el tiempo y el dinero, vagabundear mentalmente.

Como ejemplos de cómo interconectan estas 3 D, la procrastinación (retrasar lo que hemos de hacer) y el voluntariado. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Ayudar a los demás te hace muy feliz a ti mism@.

Perseguir la felicidad es un objetivo noble y útil. Al principio y al final del texto, Paul Dolan nos propone puntuar en placer, propósito y dificultad en alcanzarlo estos 20 items: ganar dinero, nuevas experiencias, los hijos, pasar tiempo con ellos, que se vayan de casa, una nueva pareja, dormir más, más sexo, un paseo, más tiempo con los amigos, una casa nueva, un nuevo empleo, un nuevo jefe, nuevos colegas en el trabajo, más ejercicio, estar más sano, más delgad@, dejar de fumar, más vacaciones, una mascota.

Tras leer a Dolan, voy a retomar las 12 “actividades deliberadas” de la felicidad de Sonja Lyubomirsky en términos de placer y propósito. Seguro que aparecen ideas valiosas.

Juan Carlos Cubeiro, Head of Talent de ManpowerGroup y CEO de Right Management, Mentor del área de Coaching del Human Age Institute, Coach estratégico (Presidente de Honor de AECOP), Conferenciante y autor de más de 40 libros. Premio Líder Humanista (Aliter) y Líder de Excelencia (Colombia).