Entrevista a un libro “Cómo aprendemos”

Partiendo de las más recientes investigaciones científicas sobre la manera en la que se forman las células cerebrales y se aferran a la nueva información, y sobre la biología de la memoria, el libro presenta un conjunto de técnicas que permiten profundizar en el aprendizaje, pequeñas alteraciones en la forma en que estudiamos y practicamos que pueden ser aplicadas en nuestra vida diaria. En la Universidad de Padres seguimos con enorme interés las publicaciones más recientes sobre aprendizaje, y las incorporamos a nuestros cursos y seminarios.

Pregunta.- Defiendes “el poder del olvido” como el mejor aliado para el aprendizaje

Respuesta.- Es verdad. El olvido es un proceso activo, de filtrado de información, que bloquea la información que distrae y sirve para limpiar lo inútil. La nueva “teoría del desuso” sería la teoría del “olvidar para aprender”. Olvidar favorece el aprendizaje profundo, filtrando la información que distrae y permitiendo análisis que, tras ser reutilizados, fortalece el almacenamiento y la recuperación, que son las dos fortalezas que tienen los recuerdos. Y es importante trabajar continuamente para recuperar recuerdos: emplear la memoria a menudo cambia la memoria, la mejora.

libro como aprendemosP. Destacas una serie de técnicas que nos ayudan a retener hechos y palabras. En primer lugar, analizas como fundamental el efecto del contexto en el aprendizaje

R. Pensamos a la hora de estudiar que es importante ser consistentes: desarrollar un ritual, un plan diario, un lugar que sea siempre el mismo, un tiempo determinado… Pero investigaciones recientes muestran que lo importante es hacer los exámenes con el mismo estado mental que teníamos mientras estudiábamos. Los recuerdos vienen mejor a la mente si se restablece el entorno del aprendizaje inicial. Eso es más importante que estudiar siempre en el mismo sitio o momento.

¿Cómo podemos trabajar los estados mentales internos que favorezcan el aprendizaje? Se ha demostrado que ayuda echar vistazos alrededor ocasionalmente, explicando lo que vemos, oímos y olemos; y anotar nuestras reacciones internas, sentimientos y sensaciones, con idea de recordar puntos concretos de lo que estamos aprendiendo. Al conectar las percepciones a un recuerdo dado, variamos el entorno en el que estudiamos. No podemos predecir en qué contexto tendremos que demostrar lo que sabemos, por eso es mejor variar las circunstancias en las que aprendemos. La música, las luces o los colores no debemos verlos como elementos de distracción, sino como señales del entorno que podemos emplear para retener mejor lo que queremos aprender, relacionándolo con ellos.


P. La siguiente de las técnicas que propones es el aprendizaje distribuido o “efecto del espaciado”

 

R. En este capítulo hablo de la importancia de desconectar, de romper de vez en cuando el tiempo de estudio. Estudiar un nuevo concepto justo después de haberlo aprendido no te conduce a un aprendizaje más profundo; estudiarlo una hora más tarde, o el día después, sí lo hace. Espaciar lo que se aprende ayudar a trabajar la recuperación de la memoria. Con mayores espacios de tiempo, olvidas más cosas, pero descubres cuáles son tus debilidades y las puedes corregir. Te sirve para poner a prueba las señales, las asociaciones o los indicios que empleaste para cada palabra memorizada. Descubres de esta manera qué mediadores funcionan y cuáles no. Y si no funcionan, puedes emplear unos nuevos.

P. Uno de tus capítulos tiene un nombre que llama la atención: “El valor oculto de la ignorancia”, y nos introduce a la técnica del testado como instrumento para fortalecer el aprendizaje

R. Muchas veces tendemos a pensar que el hecho de que una fórmula, un instrumento o un dato sean fáciles de recordar ahora, permanecerán igual mañana o el próximo día. Pero es mejor estudiar algo en sesiones espaciadas con repasos. Cuando nos resulta difícil recordar algo pero nos vemos obligados a hacerlo al tener que repasar, lo aprendemos mejor. El esfuerzo por recordar nos ayudará a aprender mejor.

Lo mejor es comprobar lo que sabemos examinándonos: si aprendemos haciendo tests, haremos mejores tests. Esto altera lo que recordamos y cambia la forma en la que organizamos la información. Los tests no son solamente formas de medir qué sabe un estudiante, sino que son una buena herramienta para fortalecer el proceso de aprendizaje. Equivocarse a la hora de adivinar las respuestas ayuda a aprender y a mejorar los resultados en pruebas posteriores.

P. Otro grupo de técnicas que estudias son las de comprensión, que nos sirven tanto para el estudio de las ciencias o las matemáticas como para afrontar tareas complejas, presentaciones, composiciones, etc. La primera técnica tratada es la del papel de la incubación en la resolución de problemas.

R. Cuando nos atascamos tratando de resolver un problema, lo mejor es descansar durante un tiempo o dedicarse a hacer otra cosa. De esta forma “incubamos” ideas que nos ayuden a resolverlos. Los períodos largos de incubación (unos veinte minutos) son mejores que los cortos (unos cinco). Pero es importante darse cuenta de que las personas no se benefician de los descansos si no han alcanzado un punto muerto, un “impasse”, en el trabajo previo que habíamos realizado.

Existen diferentes categorías de incubación:

-relajante (sentarte en un sofá escuchando música, por ejemplo)
-medianamente activa (buscar por internet, por ejemplo),
-altamente activa (escribir un ensayo corto, o estudiar algo diferente, por ejemplo)

Para los problemas matemáticos o espaciales, las tres categorías son beneficiosas; para los problemas lingüísticos, la medianamente activa es la mejor. Debemos de tratar de encontrar cada uno de nosotros la mejor forma de incubar los problemas que tenemos que resolver, probando diferentes períodos y diferentes actividades cuando nos atascamos.

P. La siguiente técnica nos recuerda los beneficios de la percolación o filtración. ¿En qué consiste? Lo resumes bajo el título “abandonar antes de seguir adelante”

Uno de los elementos más interesantes de la percolación es la interrupción. Los trabajos u objetivos no finalizados permanecen en la memoria más tiempo que los completados. Si la interrupción se produce en el momento en el que estamos más implicados en la tarea, el efecto es aún mayor. Esto se conoce como el “Efecto Zeigarnik”.

Ronda Leathers Viely, de la Illinois State University, pedía a sus estudiantes que escribiesen diversos ensayos sobre determinada temática, y se encontraba con que simplemente resumían los trabajos publicados, no ponían nada de su parte. Y decidió cambiar la forma de trabajar, empleando la percolación. Les encargó que hiciesen lo siguiente:

-un ensayo describiría una entrevista con un experto,

-otro ensayo definiría un término clave del campo y el lugar que ocupa en los debates en el mismo,

-otro ensayo sería la respuesta a una escuela controvertida de pensamiento del campo,

-además, mantendrían un diario durante todo el proceso, registrando sus reacciones personales

-finalmente, escribirían un ensayo tras haber pasado por el proceso anterior

Sus encargos funcionaban como pasos truncados, como una forma de auto-interrupción que mantenía el ensayo final en mente, una forma de beneficiarse del “efecto Zeigarnik”. Tener el objetivo continuamente en mente, sin finalizar, sensibilizaba a los estudiantes para preparar el ensayo final, donde presentarían un trabajo más original, tras la evolución sufrida.

Los proyectos amplios debemos comenzarlos pronto, y pararlos cuando estamos atascados, para empezar la percolación. Abandonar antes de seguir adelante es el paso 1, e inicia la fase 2, la de recopilar material, y de ahí a la 3, prestar atención a lo que pienso acerca del material recogido. Se trata de una forma de procastinar a nuestro favor.

P. Acentúas en otra de las técnicas expuestas el valor de la práctica variada (intercalación) frente a la práctica focalizada

R. La repetición es un elemento fundamental del aprendizaje, al que siempre se ha dado una enorme importancia. Pero diferentes investigaciones han demostrado que una planificación con una práctica variada es preferible a una con una práctica focalizada, en la que no se introduce ninguna variación. En un experimento concreto, los chicos que habían golpeado repetidamente a un blanco a la misma distancia, lo hicieron peor que los que habían realizado lanzamientos contra dos blancos situados a distancias diferentes. El ajuste al que se ven obligados los que practican en una sesión de prácticas variadas, mixtas, les lleva a transferir con más facilidad a otros contextos sus destrezas.

ambiente de aprendizajeP. Por último, en la parte final exploras las maneras de incorporar el subsconsciente para amplificar las técnicas descritas anteriormente. Analizas cómo aprendemos sin pensar, y el rol del sueño

¿Qué es tener buen ojo y cómo se distingue lo relevante? A partir de una serie de estudios de maestros de ajedrez, se pudo comprobar que los maestros memorizan con más rapidez posiciones que los novatos porque trocean las jugadas, mientras van visualizando configuraciones de las piezas que les resultaban familiares. Sus ojos extraen el conjunto de señales más significativas de entre todas las recibidas, de manera instantánea. Y lo hacen a través de una amplia experiencia, cometiendo errores, y construyendo una buena intuición.

Eleanor Gibson condujo una serie de experimentos sobre la “discriminación”. ¿Cómo aprende el cerebro a detectar las diferencias mínimas entre señales, sonidos o texturas? Descubrió con sus “experimentos con garabatos” que el cerebro no solamente aprende a percibir recogiendo diferencias en lo que ve, oye, huele o siente; sino que percibe para aprender. Hay un tipo de aprendizaje, el aprendizaje perceptivo, que emplea los estímulos externos para extraer información. Es un aprendizaje activo que nos ayuda a descubrir rasgos distintivos y estructuras en lo percibido.

Una herramienta con muchas posibilidades para el aprendizaje son los módulos de aprendizaje perceptual (Perceptual Learning Modules o PLM). Se trata de emplear módulos visuales, que se presentan al aprendiz a un ritmo rápido, focalizados en clasificar imágenes o problemas más que en resolverlos. Se trabaja el reconocimiento instintivo y la distinción entre categorías, lo visual junto a lo cognitivo. Es un tipo de aprendizaje automático y auto-corrector, con muchas posibilidades pedagógicas. Por ejemplo, visionar 10 imágenes de cuadros de 12 tipos diferentes de movimientos pictóricos, jugando a acertar a qué escuela pertenecen. Tras muchos visionados y muchas equivocaciones, el aprendiz aprende a distinguir un cuadro expresionista de uno fauvista, por ejemplo.

En cuanto al rol del sueño, diferentes investigaciones han mostrado que mejora la capacidad de asociar, y la retención y la comprensión de lo estudiado. El sueño amplifica muchas de las técnicas discutidas en mis páginas. Cada estadio del sueño puede servir para consolidar determinado tipo de destrezas.

Libro entrevistado:

-Carey, Benedict “How we learn. The surprising truth about when, where and why it happens. Random House, Nueva York, 2014