El necesario cambio educativo

Tenemos que saber que el mundo va muy rápido, que nuestros niños y adolescentes no pueden perder más tiempo, que estamos jugando con su futuro, y eso es indecente, y también con el nuestro, y eso es suicida. En el fondo, a pesar de las múltiples declaraciones, nadie se cree que esto de la educación es serio. Basta comprobar que nunca aparece en las encuestas sobre las preocupaciones de los españoles. Y, sin embargo, de ella depende nuestro futuro.

El próximo día 27 de octubre sale a la luz el último libro de José Antonio Marina titulado “Despertad al Diplodocus. Una Conspiración Educativa para transformar la escuela y todo lo demás…””, que expone por qué, cómo y hacia dónde deberíamos iniciar un cambio en el sistema educativa español. La falta de calidad en nuestras escuelas y la dificultad de adecuar los currículos a los desafíos que nos plantea un futuro incierto, lleva siendo motivo de análisis y debate de los últimos años por parte de la comunidad educativa, los partidos políticos y diversos actores sociales. Pero, aunque nadie niega que algunas organizaciones, escuelas están introduciendo cambios, lo cierto es que estamos muy lejos de una transformación general, sistémica y dirigida a nuestro sistema educativo. En este momento preelectoral es necesario que los educadores iniciemos un movimiento de exigencia a nuestros futuros representantes de afrontar de una vez por todas el necesario cambio para situar a la escuela española en el “top ten” de la excelencia educativa a nivel mundial.

DIPLODOCUS OK

En “Despertad al Diplodocus” José Antonio Marina sostiene que es la escuela la que tiene que ejercer el liderazgo en ese cambio. Pero no desde una escuela cerrada a su entorno, si no buscando la colaboración, el intercambio y el aprendizaje compartido con los demás agentes sociales: la familia, la empresa, las instituciones públicas y la sociedad en general. A todos nos incumbe la educación, porque estamos inmersos en una sociedad donde el aprendizaje es el núcleo fundamental de proceso de desarrollo personal y colectivo. Aprender es el gran recurso de nuestra inteligencia para sobrevivir en un mundo de transformaciones aceleradas impulsada por la revolución tecnológica, los efectos de la globalización y los increíbles hallazgos científicos de las últimas décadas. Para lograrlo el autor propone cinco objetivos en cinco años gestionando un presupuesto anual similar al anterior a la crisis, 5% del PIB. Las cinco grandes metas las podemos resumir en los siguientes puntos:

  1. Reducir el abandono escolar al 10%. Actualmente en España alcanza el 21,9%.
  2. Subir en 35 puntos la clasificación PISA. España en los últimos años ha tenido resultados muy mediocres, que no se corresponden con la situación económica ni social de nuestro país.
  3. Aumentar el número de alumnos excelentes y reducir la distancia entre los mejores y peores.
  4. Favorecer que todos los niños y adolescentes puedan alcanzar su máximo desarrollo personal, con independencia de su situación económica.
  5. Aumentar la adquisición de habilidades necesario del siglo XXI para aumentar las posibilidades de felicidad personal y de felicidad social.

En el epílogo se hace una llamada a una conspiración educativa donde cualquier persona, organización, escuela que piense que el cambio es necesario, que es posible y que está dispuesto a llevarlo a cabo, tenga un lugar de encuentro, de ayuda y de colaboración para iniciar ese cambio tan necesario y urgente. Luchar por una educación mejor, no es un deseo caprichoso o un anhelo utópico de un grupito de activistas, es una obligación ética de cada uno de nosotros. Por eso la Fundación Universidad de Padres nos vamos a convertir en la Fundación Movilización Educativa. Durante estos años hemos investigado mucho, aprendido mucho y hemos puesto en marcha diversos proyectos siempre dirigidos a la educación. Sabemos que tenemos que crear redes activas y animosas con toda la tribu. ¿Nos ayudan?