Editorial

Necesitamos que toda la sociedad aprenda, no sólo los alumnos. También los docentes, todos los profesionales, la Administración pública, los empresarios y los políticos. La única solución es estar dispuestos a aprender continuamente. Sean todos bienvenidos!

up2_editorial_intHace unos años, el Secretario de Educación de Estados Unidos Richard Riley, dijo: “Estamos preparando a nuestros estudiantes para trabajos que aun no existen, en los que tendrán que usar tecnologías que no han sido inventadas, para resolver problemas en lo que no hemos pensado todavía”. Esta es la situación real, que tiene inquietos a los sistemas educativos de todo el mundo. ¿Qué debemos enseñar? El modelo educativo de la Universidad de Padres  intenta responder a esta cuestión: Debemos enseñar a los niños y adolescentes a desarrollar su talento, es decir, su capacidad de aprender, de proyectar, de actuar, sean cuales sean las circunstancias. Por ello insistimos tanto en que se trata de aumentar los recursos de nuestros hijos y alumnos, de aumentar su “capital educativo” y de enseñarles a que lo inviertan de manera adecuada.

Aprender es el recurso de la inteligencia para adaptarse al entorno.

Talento es saber gestionar bien la propia inteligencia. El niño nace con un cerebro dispuesto a aprender. Durante la infancia, padres y maestros le ayudamos a construir su propio cerebro –su inteligencia- y a algo más importante: que aprenda a dirigirlo. Eso es lo que hace la inteligencia ejecutiva que como saben es el eje de nuestro modelo. Un modelo que cada vez adquiere más consistencia científica y más eficacia práctica. El pasado julio, durante la International Conference on Thinking, que reunió a las grandes figuras de la psicología mundial, presentamos en dos sesiones el proyecto educativo de la UP. Acaba de publicarse La inteligencia que aprende, escrita por Carmen Pellicer y por mí, para especificar el modo de aplicarlo en todos los niveles educativos, y la Universidad Nebrija ha creado una cátedra especial para ampliar las investigaciones de la UP.

Talento es saber gestionar bien la propia inteligencia.

Saber que están desarrollando el talento de sus hijos debe ser un motivo de satisfacción y de tranquilidad para los padres. Es lo mejor que pueden hacer por ellos. Lo que pretendemos en los programas de la UP es informarles de todo lo que facilite ese crecimiento, explicarles qué pueden hacer para aumentar el “capital educativo” de sus hijos, y facilitarles la colaboración con la escuela para que el progreso sea continuo.

Hay algo más. El mundo se está haciendo cada vez más veloz y mas complejo, y eso nos obliga a vivir en una sociedad del aprendizaje permanente.  Aprender es el recurso de la inteligencia para adaptarse al entorno. Cuando este era muy estático, el proceso formativo podía ser corto, porque lo aprendido valía para toda la vida. Pero ahora no es así. El mundo cambia aceleradamente y todos vamos a tener que seguir aprendiendo. Los adultos también. La Universidad de Padres quiere colaborar a la construcción de esa “sociedad del aprendizaje”, al fin y al cabo eso es lo que sabemos hacer: aprender. Y nos tomamos en serio que nuestros “alumnos” son adultos a los que queremos ayudar a educar a sus hijos. Pero también nos interesa aumentar su propio talento, porque todos necesitamos vivir en una sociedad lo más inteligente posible. Por eso, tenemos un gran empeño en facilitarles la información relevante sobre las ideas que están moviendo al mundo, sobre aquellas técnicas de aprendizaje útiles también para adultos. En las grandes empresas se está implantando un cargo de máximo nivel, llamado Chief Learning Officer, el director de aprendizaje de la organización. No aspiramos a tanto, pero sí nos gustaría convertirnos en una especie de “tutores de aprendizaje” de las familias, que les ayudara a tomar decisiones sobre estos temas tan importantes para la vida de sus hijos y para la suya propia.