Las nuevas tecnologías en niños y adolescentes

Como institución sanitaria de referencia que somos, nos compete preocuparnos y ocuparnos del uso que niños y adolescentes hacen de las tecnologías digitales, pero también de su potencial para el correcto desarrollo intelectual y social. Este es el valor diferencial del presente Cuaderno Faros, promovido desde un hospital pediátrico en el que hacemos pedagogía respecto a la incidencia de la tecnología en el desarrollo de niños y adolescentes.

En los últimos años, la tendencia de la tecnología parece ser la de concentración en un mismo dispositivo de utilidades que hasta hace unos años aparecían diferenciadas, condiciona en gran medida el uso que hacemos de la tecnología. El teléfono inteligente o smartphone, está tan incorporado en nuestro día a día, que lo podríamos llegar a definir bajo la hipérbole de que se ha convertido en una extremidad más del cuerpo humano.  Esto, unido a la reducción de su coste y al aumento de sus posibilidades, está modificando tremendamente nuestro entorno.

La nanotecnología (la nanomedicina en nuestro campo de experiencia), es el claro ejemplo del potencial que están cobrando elementos tecnológicos cuyas dimensiones pueden llegar a ser inapreciables para el ojo humano, pero con un potencial todavía por descubrir. Ya no nos sorprende que la relación entre el tamaño de la tecnología y sus posibilidades se dé de forma inversamente proporcional. El mundo de lo diminuto, pero magnífico en cuanto a potencialidades, es tan cotidiano para nosotros, como hace años atrás lo fue la incorporación del ordenador o el teléfono móvil y que hoy son elementos indispensables en nuestra vida cotidiana.

La ubicuidad en la conexión a Internet que permiten las redes wifi; la portabilidad de las aplicaciones, tanto por su diversidad como por su usabilidad; la realidad aumentada; los Big Data; el Internet de las cosas… y así podríamos seguir detallando una larga lista de tecnologías y funcionalidades que cada vez más quedan desdibujadas en el marco de lo cotidiano. Dicen que muchas veces la realidad supera a la ficción, pero en el caso de la tecnología, fue hace años la ficción, o más bien la ciencia ficción, quien pronosticó el desarrollo de herramientas digitales que en la actualidad son una realidad.

En el caso de los niños y adolescentes la tecnología forma parte de su cotidianidad. “Nativos digitales”,  fueron llamados aquellos que formaron parte de la primera generación que nació en el marco de una sociedad que usaba las tecnologías, con el mismo nivel de incorporación de las mismas que el que en su momento hicieron sus antecesores con tecnologías que hoy nos parecen tan básicas como los libros o la máquina de escribir. Puede parecer atrevida la afirmación, pero una de las principales diferencias que hay entre el nivel de implementación, utilidad e implicación en el desarrollo intelectual y social de nuestros pequeños, es que la incorporación de las tecnologías digitales se ha hecho a un ritmo vertiginoso. El desarrollo de la escritura tardó siglos; el desarrollo e implementación de las tecnologías digitales podemos constatar que se ha producido en tan solo una generación.

Hemos sido afortunados de haber podido vivir este momento de disrupción, de revolución en el desarrollo de nuestra sociedad. Las siguientes generaciones quizás tengan la fortuna de descubrir nuevos usos de  la tecnología, o de ver hecho realidad el sueño de que no existan diferencias en el acceso y uso a las tecnologías digitales relacionadas con condiciones sociales.

Titulares como “Finlandia abandona la enseñanza de la caligrafía en los colegios, y la sustituirá, empezando en 2016, por el aprendizaje de la mecanografía y el uso del teclado”, o “El regalo estrella de las navidades es un palo para hacerse selfies”, son un claro ejemplo de que lo digital llegó, se quedó y cambió la evolución de nuestra sociedad.

Las tecnologías hacen que el aprendizaje se produzca de forma más activa, el niño es el centro. La salud se vuelve ubicua, el paciente es el centro. En la cultura digital, el ciudadano es generador y consumidor a la vez de contenidos digitales… Ahora más que nunca los profesionales de la salud, que no nacimos bajo el paraguas de la sociedad digital, nos tenemos que ocupar de estudiar y conocer cómo la tecnología afecta al desarrollo de los niños y adolescentes y cómo podemos contribuir a su correcta implementación.

El nuevo Cuaderno Faros: Las nuevas tecnologías en niños y adolescentes. Guía para educar saludablemente en una sociedad digital,  es un apasionante viaje a través de la estrecha relación existente entre la tecnología, la salud y la educación. Un viaje que el lector puede hacer de forma reposada, a través de diez capítulos diferenciados, cuyo contenido ha sido elaborado por reconocidos expertos y coordinado por Genís Roca, uno de los 25 españoles más influyentes en Internet. Roca hace una comparación entre los cambios que han experimentado la infancia y adolescencia actual, con respecto a la infancia de sus padres.

La familia debe ser el entorno en el que las buenas prácticas relacionadas con la incorporación de las tecnologías tengan lugar, incorporándose como un elemento más de su educación. Familia y entorno educativo deben trabajar alineados para inculcar hábitos saludables en relación con la tecnología audiovisual,  Internet y los videojuegos.

Este cuaderno no pretende ser una obra concluida, dado que trata un tema en continua evolución. Queremos que sea la propia tecnología el medio a través del cual podamos seguir aprendiendo y generando evidencia sobre el binomio tecnología-salud.

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