El descubrimiento de problemas

Si atendemos a la etimología de la palabra “problema”, vemos que significa “lo que ha caído en medio de nuestro camino y nos impide avanzar”. Los vemos como obstáculos que se oponen a nuestros intereses y proyectos, y por tanto debemos evitarlos. Pero el descubrimiento y la construcción de problemas desempeñan un papel fundamental en la creatividad y la innovación en todos los ámbitos de nuestras vidas.

Un coche marcha por una carretera desértica, y de pronto pincha una rueda. Sus ocupantes van a la parte trasera y descubren que no hay gato. Se enfrentan a un dilema, y tratan de definirlo planteando un problema: “¿dónde podemos conseguir un gato?”. Miran, hay varios establos vacíos pero no ven a nadie, y recuerdan que, varios kilómetros atrás, pasaron por una gasolinera. Deciden ir andando hasta la gasolinera a por un gato. Mientras se ponen en marcha, otro coche que va en la dirección contraria pincha también una rueda. Los ocupantes van a la parte trasera y descubren que no tienen gato. Se encuentran ante el mismo dilema, pero plantean el problema de otra manera: “¿cómo podemos levantar el coche?”. Miran a su alrededor y observan que, junto a la carretera, se encuentra un establo con una polea para levantar pacas de heno. Mueven el coche hacia el cobertizo, lo levantan con la polea, cambian la rueda y se marchan, mientras los otros siguen caminando para llegar a la gasolinera.

Jacob W. Getzels, uno de los principales autores en materia de creatividad, planteó este ejemplo para resaltar una idea: la manera en que formulamos los problemas es fundamental para poder resolverlos. J. P. Guilford incluía como aspecto fundamental de la creatividad el desarrollo de una cierta “sensibilidad hacia los problemas”, y es importante trabajar esta sensibilidad de la manera adecuada. Robert Swartz, Arthur Costa, Barry Beyer, Rebecca Reagan y BenaKallick, en su libro “El aprendizaje basado en el pensamiento”, consideran que uno de los hábitos fundamentales de la mente que debemos cultivar para mejorar nuestro aprendizaje es el de preguntar y plantear problemas.

Einstein consideraba que la formulación de un problema era a menudo más esencial que su solución, que puede ser una mera cuestión de destreza matemática o experimental. Plantear nuevas cuestiones o nuevas posibilidades, examinar viejas preguntas bajo un nuevo ángulo, todo ello requiere imaginación creativa y marca los avances más importantes en la Ciencia. “Al detective, le proporcionan el crimen, le dan el problema ya planteado: ¿quién mató a Cock Robin? El científico debe aprender, en parte, a cometer su propio crimen, y llevar a cabo luego su investigación” (Einstein e Infeld, 1938)

 La atención y la percepción son fundamentales a la hora de apreciar las señales que nos dirige nuestro entorno.

En un estudio ya clásico, Jacob Getzels y Mihalyi Csikszentmihalyi (1976) analizaron la forma de trabajar de una treintena de jóvenes artistas, para comprobar cómo descubren, crean y formulan un problema. Y comprobaron que el artista comienza a pintar, a realizar sus producciones creativas, movido por un “sentimiento problemático”. Por un proceso de descubrimiento personal de un problema estético.

En el estudio identificaron, durante la fase previa de dibujo, tres categorías:

  • el número de objetos manejados (la manipulación)

  • el tipo de interacción con los objetos (la exploración)

  • el carácter único de los objetos seleccionados (la singularidad)

Cuanto más objetos se manejen, más se interaccione con ellos, y más singulares sean los objetos seleccionados, mejor será el problema visual formulado, y por tanto el resultado será mejor. Estas tres categorías están relacionadas, descubrieron, con la originalidad y el valor estético de las producciones artísticas, así como con el éxito artístico a largo plazo.

Oberazzi

   ¿Cómo podemos desarrollar nuestras habilidades para

construir problemas?

  • A la hora de descubrir problemas en nuestro entorno y construir su resolución, es importante atender a los desencadenantes o detonantes ambientales (Mumford et alt 1994). La atención y la percepción son fundamentales a la hora de apreciar las señales que nos dirige nuestro entorno.
  • Debemos examinar la interconectividad de las cosas y explorar problemas alternativos y posibles (Verónica Ramírez 2002).
  • Aprovecha el error, la serendipia, el azar. Como decía Louis Pasteur, “el azar favorece a la mente preparada”.
  • Atender a las incomodidades. Mihalyi Csikszentmihalyi, catedrático de neurociencias en la U. de Standford, descubrió que el proceso creativo comienza cuando llega un momento en que la persona se interesa o siente curiosidad o le preocupa algo “y entonces llega un punto en el que se produce algo problemático en relación con ello. Puede ser algo vago, una sensación de incomodidad, y con esto comienza la formulación de un problema” (Csikszentmihalyi 1999)
  • La exposición a estímulos nuevos y poco usuales, y el empleo de ideas y técnicas de otros campos en el nuestro son fundamentales en este sentido. También debemos escuchar los silencios y observar los “espacios negativos”, como los que crean en Arte las imágenes positivas pintadas en una superficie. Las semillas de la innovación y el progreso a menudo se encuentran en el dominio de lo ignorado o de lo negado, de lo rechazado (Linda Austin 2009).
  • Debemos hacernos preguntas continuamente. La curiosidad y el cuestionamiento son la base del pensamiento creativo e innovador. En Alemania, empresas como Daimler, Bayer, Siemens o SAP tienen el cargo de “Direktor Grundsatzfragen”, el “Director de Preguntas Fundamentales”. Se encargan de hacerse las preguntas determinantes en relación con la empresa, ya que se considera que esas preguntas son la base de la innovación y la mejora de los procesos y dinámicas internas.

Dentro de nuestros cursos de la Universidad de Padres tenemos muy presente la noción de “problema” y las posibilidades que nos proporcionan su construcción y resolución tanto para el fomento de la creatividad de los chicos como para el trabajo con funciones ejecutivas como las de la gestión de la atención, la elección de metas o la flexibilidad.

BIBLIOGRAFÍA:

-Austin, Linda (2009)

http://sciencecareers.sciencemag.org/career_magazine/previous_issues/articles/2009_02_20/caredit.a0900024

-Csikczentmihalyi, M. (1999). “Problem finding and the creative process. Student Colloquium. www.proble~1\noteso~1.htm

-Einstein. A., e Infeld, L. (1938) “The evolution of physics”. Nueva York: Simon & Schuster.

-Getzels. J. W. y Csikszentmihalyi, M. “The creative vision: A longitudinal study of problem finding in art”. Nueva York: John Wiey & Sons, 1976.

-Mumford, Michael D, Reiter-Palmon, Roni y Redmond, Matthew R. (1994) “Problem construction and cognition: Applying problem representations in Ill-defined domains”. En Runco, Mark A. (Editor) (1994) “Problem finding, problem solving and creativity” Norwood, Nueva Jersey: Ablex Publishing Corporation

-Ramirez, Veronica E. (2002) “Finding the right problem”. Asia Pacific Education Review

2002, Vol. 3, No. 1, 18-23.

 

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