Smart UIB = universidad + inteligente + innovadora + imaginativa ¿… Misión Imposible V?

SmartUIB es un marco para que desde toda la estructura y el gobierno de la Universidad (órganos de gobierno y representación, centros, departamentos, institutos universitarios, sedes universitarias, servicios, grupos de investigación, laboratorios, etc.) se puedan proponer proyectos para transformar el campus de la UIB en un campus más inteligente que facilite un mayor bienestar para todos los miembros de la comunidad universitaria, transformando cualquiera de los ejes que definen una smart city: economía, movilidad, ecosistema, ciudadanía, y gobierno.

La Universidad, el concepto de universidad que tenemos la mayoría de nosotros en la cabeza, presupone que es una institución para formar a personas inteligentes.

Suponemos que las universidades están llenas de personas capaces, muy sesudas y cultas, que forman a las generaciones futuras en la excelencia académica.

¿… Misión Imposible V?

Y, sin embargo, la institución universitaria no suele brillar por su inteligencia compartida. Quizás sea el ejemplo más evidente de cómo juntar a muchas personas muy inteligentes, puede dar como resultado emergente una comunidad muy estúpida.

Si aceptamos que la flor y nata intelectual del país muy probablemente pasará sus años de mayor inquietud y curiosidad en nuestras aulas, pasillos, bares y patios… ¿no sería magnífico que lo hiciesen en un entorno inteligente?

Y con inteligente no me refiero únicamente a luces que se encienden y apagan automáticamente, o calefacciones que se regulan solas. También, pero no sólo.

Me refiero a un entorno capaz de crear y mantener viva la ilusión. De mimar y alimentar las ansias de cambiar el mundo de nuestra juventud. De mejorar la sociedad, abriendo posibilidades de emprendimiento, de colaboración, de fertilización cruzada de ideas que entusiasman.

Un entorno capaz de valorar las capacidades, las ideas y el esfuerzo de cada persona que quiera comprometerse con una visión distinta de lo que puede ser la universidad, y trabajar para que se haga realidad.

Este es el proyecto que está en marcha en la Universitat de les Illes Balears (UIB, para los amigos), una ciudad en miniatura que quiere añadir una letra más a su apodo coloquial, alargar la I central para no quedarse sólo en universidad de islas: quiere ser la Universidad Inteligente de las Islas Baleares, o SmartUIB.

0.0 Nacimiento. La inspiración

La bombilla se enciende durante un congreso a mediados de 2013. Asisto a una ponencia que trata sobre ciudades inteligentes (smart cities), un concepto que lleva ya años flotando en el aire. No se trata de nada nuevo para mí, y sin embargo es sólo entonces cuando me asalta una idea que no se me había ocurrido antes: ¿qué mejor sitio que una universidad como conejillo de Indias, para convertirla en una pequeña ciudad inteligente?

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Al fin y al cabo, la universidad es una comunidad pequeña, en la que profesores y alumnos pasan una parte importante de sus vidas, y con problemáticas parecidas, en muchos aspectos, a las que pueda tener una ciudad.

Cuanto más pienso en ello, más me convence la idea. La universidad, con su reducido tamaño pero elevada densidad de talento en distintas disciplinas, parece el lugar perfecto para implementar y experimentar con soluciones que, una vez probadas con éxito, pueden transferirse a la sociedad.

Y, dado que trabajo y prácticamente vivo en la Universitat de les Illes Balears, me propongo construir el puente entre la visión y la realidad en el entorno que conozco mejor: el de la UIB.

0.1 first steps

Tener una idea no es difícil.

Lo difícil es conseguir que se concrete en algo real sin morir en el intento, y más si se trata de una idea que pretenda cambiar una institución tan venerablemente inmovilista como la Universidad.

No la mía en concreto, sino todas, en general. La inercia, la burocracia, los silos de poder, la comodidad del hábito. Aunque la universidad es una ciudad pequeña, es una urbe alta, llena de torres de marfil desde cuyas alturas los sabios miran de lejos al resto de mortales. ¿Impacto en la sociedad? Visual, quizás. Político, en ocasiones. Pero nos dedicamos más a escribir artículos, hablar del sexo de los ángeles, y a engordar currículos, que a mejorar la sociedad.

Primera victoria: octubre 2013. La UIB apuesta fuerte por la propuesta, y se convierte en proyecto institucional como Smart UIB (a través del Acuerdo Ejecutivo 10774—Full Oficial UIB, FOU, número 389).

Sin embargo, ya dicen que cuando pides algo, corres el peligro de que te lo concedan. Entonces no basta con la idea inicial: es necesario concretar, definir—objetivos, valores, prioridades…

0.2 Concretando visiones

Todo proyecto tiene una vocación soñada al nacer, que guiará  los posibles instrumentos que se pongan a su servicio. Aunque se dé especial protagonismo a las tecnologías de la información y las comunicaciones (TICs), éstas son sólo un medio, como cualquier otra herramienta, para acercarnos a los ideales que laten en el ADN de Smart UIB. Entre los valores y dimensiones prioritarios que definen Smart UIB están la sostenibilidad, o el respeto por el medioambiente, así como la transversalidad como metodología para establecer puentes entre torres de marfil, y conseguir conectar las islas de talento para liberar su potencial colectivo.

Con este proyecto queremos diseñar un marco para transformar la UIB, que permita desarrollar y adaptar al entorno universitario los distintos ejes de las ciudades inteligentes:

  • economía
  • movilidad
  • ecosistema
  • ciudadanía
  • calidad de vida
  • gobernanza.

Ello permitirá que las soluciones validadas en la UIB sean realmente útiles a otras ciudades, más allá de los campus universitarios.

  • Más concretamente, ¿qué objetivos hemos querido definir para Smart UIB?
  • Contribuir a la mejora de la eficiencia de la UIB con imaginaciónn innovadora e inteligente;
  • Mejorar la empleabilidad de los estudiantes, fomentando en ellos un espíritu innovador y emprendedor;
  • Conseguir una mayor sinergia entre personas y grupos que trabajan en temas relacionados;
  • Desarrollar y probar tecnologías inteligentes que puedan transferirse a la sociedad;
  • Mejorar la imagen de la universidad, mediante el desarrollo de soluciones a problemas, que al transferirse luego a la sociedad, mediante los alumnos, acercan la universidad a la sociedad que la mantiene;

Para SmartUIB, los recursos humanos, los naturales, la tecnología y la economía de la que dependen, directa o indirectamente, están intrínsecamente unidos. Por ello, todos los elementos de los diferentes ecosistemas se consideran holísticamente, a fin de obtener beneficios que no podrían obtenerse sin esta labor integradora y de conjunto. (Lo que resulta paradójico es que la transversalidad y la multidisciplinariedad sean valores innovadores en una institución como la universitaria, que hunde sus orígenes en estos conceptos….)

Entre los valores y dimensiones prioritarios que definen Smart UIB están la sostenibilidad, o el respeto por el medioambiente, así como la transversalidad como metodología para establecer puentes entre torres de marfil, y conseguir conectar las islas de talento para liberar su potencial colectivo.

Queremos promover el uso adecuado de los recursos naturales y de la tierra, el reciclaje, las estrategias ambientales integradas… en definitiva, un mejor uso del medio ambiente. Pero tampoco

Nuestra visión está centrada en las personas: ellas dan sentido al esfuerzo de lograr que nuestro entorno sea un lugar deseable para aprender, debatir y trabajar. Y, si ponemos a la persona en el centro, no basta preocuparnos por su expediente académico, por su rendimiento, su capacidad para calentar una silla de biblioteca. Tenemos que adquirir un compromiso con mejorar su empleabilidad, impulsar el emprendimiento y, por tanto, la iniciativa empresarial. podemos prescindir del potencial de las artes, del pensamiento, de la educación y de la I+D+i para estimular y fomentar la participación de la comunidad en la vida social y en el gobierno de la propia universidad.

Queremos ser una plataforma receptiva a diferentes visiones, capaz de explorar nuevas ideas, reflexionar críticamente sobre nuestro funcionamiento actual para, a partir de él, diseñar e implementar un futuro mejor.

0.3. El largo camino entre diseño e implementación

Smart UIB sopló la vela de su primer cumpleaños hace unos meses.

¿Qué tenemos para mostrar en la carpeta del proyecto a día de hoy, que concrete y nos acerque a la visión que guía nuestros esfuerzos?

Tenemos, por ejemplo, conversaciones. Formales e informales, con grupos y con individuos, dentro de la universidad y fuera de ella. Nos hemos dedicado a comunicar qué es Smart UIB, y a acoger las preguntas, sugerencias y propuestas de todos los que se han ilusionado con el proyecto.

smart_uib_intTenemos también una estructura y una metodología de trabajo para tratar los distintos temas desde una perspectiva innovadora e interdisciplinar, y una comisión de seguimiento que está ojo avizor para que el proyecto no descarrile y vaya avanzando.

Tenemos una línea de ayudas de fondos estructurales europeos para la universidad.

Tenemos una red de contactos—personas, instituciones y empresas que se han interesado por Smart UIB—, algunos de los cuales han decidido colaborar con grupos de I+D+i de la UIB; otros, en cambio, se han convencido para firmar convenios de colaboración con la universidad.

Tenemos varias líneas de actuación futura ya definidas, pequeños proyectos que concretan, cada uno en su ámbito, la visión global de Smart UIB.

Y tenemos también, a modo de guinda del pastel, unos cuantos premios a la innovación; no son el bizcocho que alimenta el proyecto, pero a nadie amarga un dulce y sí animan a perseverar en el camino emprendido.

Aunque pueda parecer poco, todo se ha desarrollado a un ritmo frenético. Asistencia a eventos varios, innumerables reuniones, diseño de multitud de proyectos, acuerdos y convenios, entrevistas periodísticas… Y, sobre todo, un gran esfuerzo invertido para superar el cuello de botella que estrangula a tantos proyectos: detectar bolsas de fondos económicos que permitan realizar inversiones de infraestructura, algo imprescindible si queremos mejorar la eficiencia del consumo energético y del agua, aumentar el parque de energías renovables, o mejorar la administración y servicios electrónicos de la universidad, entre otras muchas propuestas.

Smart UIB es un proyecto hecho de proyectos. Es un paraguas bajo el que puede cobijarse cualquier propuesta que comparta sus valores, que aspire a ser replicada en la sociedad para tratar de mejorarla… y las personas que se acojan a este paraguas son nuestra mayor apuesta. Es la formación integral de nuestros estudiantes, que dejarán su huella en la sociedad, aquello que será el verdadero motor de cambio, y determinará el éxito o el fracaso de nuestro proyecto.

A materializar este sueño queremos dedicarnos en los años próximos. Si alguien lo comparte, acogeremos con entusiasmo cualquier comentario, sugerencia o propuesta que tenga a bien compartir con nosotros.

Dr. Bartomeu J.Serra

Director de Smart UIB – Universitat de les Illes Balears