Familias y escuelas. Discursos y prácticas cotidianas sobre la participación en la educación obligatoria

La participación de los padres y de la comunidad circundante en el proceso educativo de los niños constituye una de las "asignaturas pendientes" de nuestro actual sistema educativo. La participación de las familias en la educación es un derecho básico en las sociedades democráticas, y, como tal derecho, lleva aparejada la garantía, por parte de los poderes públicos, de hacerlo efectivo de forma constructiva y eficaz.

El incremento del discurso y de prácticas más participativas en la sociedad ha comportado un mayor reconocimiento del rol de las familias en la escuela y ha comportado el desarrollo de dinámicas más participativas de las familias en los centros escolares e institutos; pero, a pesar de ello, creemos que en la sociedad y en el sistema educativo existen barreras estructurales y resistencias a la participación. De hecho consideramos que su desarrollo no se encuentra exento de dificultades y condicionado por diferentes factores intracentro y extracentro.

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Con este punto de partida veinte investigadores de cinco universidades españolas (Illes Balears, Girona, La Rioja. Lleida y Zaragoza) están realizando la investigación “Familias y escuelas. Discursos y practicas cotidianas sobre la participación en la educación obligatoria financiada por el Ministerio de Economía y Competitividad (EDU2012-32657) que pretende: analizar las dinámicas de participación existentes en los centros educativos en los que se imparte educación obligatoria en las comunidades autónomas de Baleares, Cataluña, Aragón y La Rioja; identificar los factores influyentes en el desarrollo de dinámicas positivas de participación que satisfagan a los diferentes agentes y que favorezcan el éxito escolar del alumnado; y profundizar en las diferencias existentes entre los niveles educativos. Todo ello desde una perspectiva interdisciplinar ya que el equipo de investigación está formado por sociólogos, pedagogos, psicopedagogos, antropólogos y trabajadores sociales.

Los objetivos del proyecto comportaron que metodológicamente se optara por dos fases: una primera (realizada en 2013) consistente – previa búsqueda y análisis de la legislación, documentación y publicaciones existentes sobre participación de las familias en la escuela – en un trabajo de campo de entrevistas en profundidad a personas que podían ayudar a definir la evolución que ha realizado la participación de las familias en las diferentes Comunidades Autónomas, así como presentar un retrato de la situación actual y los puntos fuertes y débiles de la misma. Las entrevistas se realizaron a representantes de: administraciones educativas, sindicatos, movimientos de renovación pedagógica, federaciones de asociaciones de madres y padres de alumnos, movimientos sociales del ámbito educativo… hasta un total de 46 personas relevantes por su conocimiento de la situación y de la evolución. La segunda fase (realizada durante nueve meses en 2014) consistió en la redacción de un informe etnográfico de 32 centros educativos (16 institutos y el resto centros de infantil y primaria; siendo 10 de titularidad privada y el resto pública). La elección de los centros se realizó a partir de la existencia de indicadores de éxito sobre la dinámica participativa. Es decir, centros mencionados por los entrevistados de la primera fase y/u otros que aparecían en los análisis documentales realizados por el equipo como innovadores o referentes por “buenas prácticas” respecto la implicación de las familias en centros y asociaciones de madres y padres de alumnado.  Como se puede suponer, las etnografías contienen un seguimiento y análisis del día a día de los centros poniendo el foco de atención en todo lo referente a familia-escuela, aunque no sólo. El año 2015 se realiza el análisis comparado de toda la información recopilada, en especial de los informes etnográficos. Además ha sido el inicio de la difusión de los principales resultados del proyecto.

De forma sintética, entre los factores extracentro, hemos detectado que es común relacionar una mayor participación social con una mayor participación de las familias. Es decir, un contexto que se ha ido democratizando y en el que la participación social es percibida como necesaria y positiva tiene su reflejo en el mismo sentido en los centros escolares e institutos. Eso sí, también es cierto que aún queda camino por recorrer en este sentido, ya que una de las debilidades detectadas es que la implicación no es aún la óptima. Sea porque la legislación y las administraciones no la favorecen o por el hecho de que las personas también se limitan en su ejercicio, la participación es mejorable.

Por otro lado, en lo que hemos considerado factores intracentro, detectamos el importante papel que tiene la gestión que realiza el equipo directivo favoreciendo más o menos la participación de los diferentes agentes (profesionales, familias y también alumnado) en las escuelas/institutos y condicionando la cultura organizativa del centro escolar, otro factor considerado clave. Además de lo citado, hay que tener muy presentes las actitudes de docentes (vinculadas, entre otras cosas, a la formación que han recibido) y de las familias (relacionadas con sus expectativas y posibilidades de gestión del proyecto educativo/escolar de sus hijos). Y también es destacable que aunque no se está haciendo lo suficiente se han realizado avances significativos en lo referente a utilizar múltiples y más efectivos canales de comunicación bidireccionales entre familia e institución educativa.

Hemos detectado que es común relacionar una mayor participación social con una mayor participación de las familias.

Es evidente que se han dado pasos positivos al percibir la administración educativa (que ha ido “abriendo sus puertas”), los equipos directivos (cada vez más sensibles respecto a esta temática), los profesionales (cada vez más concienciados de que es importante) y, también, las familias de que es importante la participación de estas últimas (y del alumnado) en la toma de decisiones. Aunque estos pasos no son suficientes.

Un punto importante de la investigación es la transferencia del conocimiento adquirido en todas sus fases, por lo que se han organizado dos jornadas (La Rioja 2013; Mallorca 2014) de presentación del trabajo realizado y discusión de los resultados con docentes, estudiantes de magisterio y representantes de asociaciones de madres y padres de alumnado. Además, el 1 y 2 de octubre de 2015 se ha organizado un congreso internacional sobre “Familias y escuelas” en el que además de conferencias invitadas (François Dubet, Sami Naïr y José Antonio Marina) se presentarán los principales resultados obtenidos. Este congreso, abierto a la participación (ver: http://www.grase.udl.cat), será el punto y final del análisis de resultados y el punto de partida de la diseminación de las conclusiones elaboradas.

Jordi Garreta Bochaca

Universidad de Lleida

jgarreta@geosoc.udl.cat

Publicaciones: https://lleida.academia.edu/JordiGarretaBochaca