Campus de la UP: Taller de comunicación en pareja. Escuela de parejas

Nos parece de interés social prioritario aumentar la “Inteligencia de las parejas”, porque su fracaso no sólo produce infelicidad personal, sino serias disfunciones sociales. Que las parejas funcionen es de igual manera un asunto prioritario en el desarrollo de los niños.

Estamos en la época del aprendizaje. El mundo cambia muy rápidamente, aparecen problemas nuevos, situaciones sociales inesperadas, y si queremos sobrevivir debemos aprender continuamente. Hay un problema personal y social especialmente grave: más del noventa por ciento de la población cree que unas buenas relaciones de pareja, conyugales, maritales o como queramos llamarlas, son imprescindibles para la felicidad. Y, sin embargo, en este momento una pareja tiene el cincuenta por ciento de probabilidades de fracasar. ¿No es una tasa insoportablemente alta? ¿Por qué estamos siendo tan torpes en resolver un problema que reconocemos fundamental?

ep-escucha-activa_2Esta es la situación que dio origen a la Escuela de Parejas, que forma parte de un proyecto educativo más amplio. Nos parece de interés social prioritario aumentar la “Inteligencia de las parejas”, porque su fracaso no sólo produce infelicidad personal, sino serias disfunciones sociales. ¿A quien va dirigida? Tras años de estudios y experiencias, hemos comprobado que hay unas parejas que no tienen interés en permanecer juntos, que no se soportan, y que no tienen solución. Pero hay un número enorme de parejas que quieren seguir juntos, pero que no saben cómo hacerlo, porque la convivencia es muy difícil. Aunque pueda parecer escandaloso, con el amor no basta, ni tampoco con profundas convicciones morales, si es que de a lo que se aspira es a ser feliz. En el Campus actual de la UP, hemos incluido el Taller de comunicación en pareja. Escuela de Parejas. Los alumnos matriculados en este curso pueden elegirlo como uno de los talleres opcionales, de formación de adultos, y sin coste adicional. Tiene una duración de dos meses. Está teniendo mucha demanda y tenemos la satisfacción de ver que los alumnos participan mucho lo que quiere decir que ahora se atreven a confesar que desean que las relaciones funcionen bien.

Los alumnos matriculados en los cursos de la Universidad de Padres pueden optar a realizar el Taller de Comunicación de la Escuela de Parejas.

¿Qué hace que una pareja se mantenga en el tiempo? Que la relación consiga su gran objetivo: hacer felices a los dos. La felicidad es un término que se utiliza de manera bastante tonta. Si seguimos devaluándolo, pretender ser feliz acabará siendo una ordinariez. Por eso conviene recuperar el luminoso significado del término. La felicidad es la armoniosa satisfacción de nuestros tres grandes deseos: pasarlo bien, mantener una vinculación afectiva cálida y alegre, y ampliar nuestras posibilidades vitales, sentir que progresamos, que somos significativos, que nuestra  vida  tiene un sentido. Duran las parejas que son capaces de conseguir esos tres grandes objetivos.

Claves para que una pareja perdure

La tesis de J.A. Marina, acorde con la teoría de la inteligencia que viene desarrollado en su obra, es que se enamora nuestra inteligencia generadora, la gran productora de ocurrencias (deseos, sentimientos, ideas); pero se casa la inteligencia ejecutiva, que es la que organiza los proyectos y dirige la acción y mantiene el esfuerzo. Nuestra convivencia es el resultado del juego de dos poderes en tensión. Cada biografía es un intento, más o menos afortunado, de conjugar bien ambas fuerzas.

 A continuación, daremos algunos consejos concretos para hacerlo.

  • Las expectativas con las que uno llega a la pareja deben ser realistas y adaptativas, es decir, si se mantienen expectativas muy exigentes en el otro o en lo que nos va a aportar viendo a la pareja como la responsable de nuestra felicidad estaríamos en un error pues traería consigo dependencia de la pareja y una fuente de frustración.
  • No confundir amor con enamoramiento, en una fase inicial existen emociones muy intensas que pueden llegar a nublar el entendimiento e idealizan al objeto amado. En un momento posterior, pasamos a una fase en la que las emociones se atemperan y empieza a intervenir más la razón y la voluntad, aquí es cuando comienza el verdadero sentimiento de amor y cuando elegimos construir un proyecto con la pareja. No debemos interpretar la calidad de nuestra relación pues en cuestión de la intensidad emocional.
  • Para que una pareja perdure en el tiempo tiene que haber un sentimiento de crecimiento y un proyecto común de vida. Ambos miembros de la pareja tienen que evolucionar tanto como personas de forma individual como en pareja. Lo ideal es que la pareja animara y apoyara este crecimiento. Por ello será fundamental tener espacios individuales en los que cada uno se desarrolle y espacios en pareja.
  •   La pareja es un proyecto en el que se tiene que invertir a diario, la relación no solo se sustenta en el sentimiento amoroso sino que hace falta además atención, cuidados, mimos diarios…etc.
  •  En la pareja debe darse una reciprocidad en cuanto que son dos los individuos que la forman, ambos deben sentir un equilibrio y que los dos reciben y aportan en condiciones similares.
  •  Es muy importante que no se pierda en la monotonía del día a día la espontaneidad y la capacidad de sorprender al otro. Así como el cuidado de los detalles, los gestos, la sonrisa…. todo aquello que al inicio nos sale solo y de forma constante, seguir manteniéndolo.
  •  Expresar a la pareja en cada momento lo que se piensa y siente libremente acerca de uno mismo y del otro. Es fundamental que la otra persona no tenga dudas acerca de nuestros sentimientos de amor y admiración y, por ello, no hay mejor forma que expresarlo verbalmente y mediante gestos de cariño.
  •  Mantener el contacto físico y espacios de intimidad. Esto será especialmente importante con la llegada de los hijos, saber buscar momentos y no caer en la rutina. Es muy importante sentirse atractivos y deseados por la pareja.
  • Comunicarse de forma abierta y clara y llegar a un entendimiento mutuo será una de las  herramientas más eficaces en el funcionamiento de la pareja. Sin olvidar que debe ser acorde lo que uno piensa con lo que uno dice para que exista una comunicación eficaz, decir en cada momento lo que uno piensa y no esperar a que sea el otro el que lo adivine, pues si no se lo comunicamos no tendrá forma de saberlo.
  • Pedir y saber recibir será otra de las habilidades que ayudarán a la pareja. Es muy importante demandar lo que uno necesita o decir con lo que no se está de acuerdo en el momento en que se necesite y, por otra parte, dejarse cuidar y saber aceptar las críticas constructivas que puede hacer la pareja.
  •  El objetivo no es tener la razón sino llegar a un entendimiento o a una solución cuando se produce alguna desavenencia en la pareja. Por ello, será fundamental que la pareja disponga de unas buenas estrategias de afrontamiento activo frente a los problemas.
  •  El respeto de las opiniones, decisiones y proyectos del otro es básico y nunca debe perderse.
  •  Es importante saber poner los límites adecuados y llegar a acuerdos en la manera en la que se aborda la familia extensa.
  • Una relación implica ceder en algunas cuestiones y no imponer el propio criterio.