La sociedad del aprendizaje

Hablar de “sociedad del aprendizaje” está de moda. Las sociedades siempre han aprendido, pero a un ritmo muy diverso, y sólo en sectores determinados de la población. Ahora, que vivimos en una sociedad basada en el conocimiento, acelerada y competitiva, la sociedad entera tendrá que aprender, rápida, eficientemente, y a lo largo de toda la vida.

Horizonte y sociedadLa expresión de “la sociedad del aprendizaje” fue formulada en 1970 por Robert M. Hutchins,  utilizada en sus programas por Clinton y Blair, y ahora puede considerarse fundamental en la filosofía educativa de la OCDE y de la UNESCO. Considera el aprendizaje como motor del desarrollo económico de una nación, y  mantiene que la educación debería extenderse más allá del aprendizaje formal (basado en las instituciones educativas tradicionales -colegios, universidades, etc.-) y dirigirse hacia centros de aprendizaje informales para apoyar una economía del conocimiento. El actual proceso de aprendizaje es una actividad, y no un lugar, es decir, que sucede fuera de las instituciones educativas tradicionales, y por tanto se encuentra descentralizada y desregulada, un principio de la teoría de la globalización. Al tiempo que se arraigaba la noción de sociedad del aprendizaje, Peter Drucker (1969) diagnosticó la aparición de una sociedad del conocimiento (knowledge society) en la que lo más importante es “aprender a aprender”.

La noción de “Sociedad de Aprendizaje” es futurista, societaria, reflexiva. Antes, aprender era una actividad competitiva, coercitiva y paternalista, pero ahora, el aprendizaje es cooperativo, mundial y universal. Se trata de la “socialización” del aprendizaje individual de por vida, apoyado actualmente por las tecnologías y con el foco incrementado en el tejido de redes en una sociedad. Por eso decíamos que no va a haber un lugar para aprender, sino que vamos a vivir en un “espacio abierto de aprendizaje”. Modelos como los de las “Universidades Abiertas” (“Open Universities”) facilitan el impulso de la Sociedad del Aprendizaje. Esta apertura es paralela a la presión por individualizar los programas educativos.

La tradicional distinción entre educación formal (sistemas educativos), educación no formal (por ejemplo, la familia) y educación informal (la que se hace sin intención educativa, por mera presión ambiental) va a verse ampliada por la aparición de un nuevo tipo: la educación formal es un espacio virtual no regulado, en el que cada persona tendrá la posibilidad de seleccionar su propio programa de aprendizaje.

Cómo las grandes empresas ven la sociedad del aprendizaje

Las grandes empresas de la comunicación y la información están muy interesadas en la educación. La revista “Forbes” habla de ella como del próximo trillion dolars business. Es importante saber hacia donde dirigen sus investigaciones. Informes de Cisco Systems e IBM corroboran esta unión de la “sociedad del aprendizaje” y de los “programas educativos a la carta”.

El Estudio sobre la Sociedad del Aprendizaje elaborado por CISCO, dirigido por John Chambers, sobre cómo avanzar desde los sistemas educativos a la construcción de la sociedad del aprendizaje señala que el aprendizaje debe poner el foco de manera incrementada en la colaboración interdisciplinaria, y en destrezas del siglo XXI como el pensamiento crítico y la resolución de problemas. Debemos adoptar nuevos enfoques procedentes de fuentes no tradicionales y fomentar una colaboración auténtica y abierta de los sectores público, privado y sin fines de lucro. Además, los responsables de guiar el aprendizaje deben abandonar la “zona de confort” e innovar de forma continua para anticipar las necesidades de los estudiantes a medida que cambia el mundo que los rodea.

Los nueve principios de la Sociedad del Aprendizaje que destaca dicho informe son:

  1. engendra una cultura del aprendizaje a lo largo de la vida,
  2. busca desarrollar alumnos motivados, comprometidos, que están preparados para conquistar los desafíos no previstos del mañana, tanto como los del hoy
  3. coloca el aprendizaje bajo la órbita del que aprende, concibiéndolo como una actividad, no un lugar,
  4. considera que el aprendizaje es algo para todos, que nadie debería ser excluido
  5. reconoce que la gente aprende de maneras diferentes, y persigue satisfacer esas necesidades,
  6. cultiva y abraza nuevos proveedores de aprendizaje, de los sectores público, privado y tercer sector,
  7. desarrolla nuevas relaciones y nuevas redes entre alumnos, proveedores (nuevos y antiguos), financiadores e innovadores,
  8. proporciona la infraestructura universal necesaria para el éxito-todavía física, pero progresivamente virtual,
  9. apoya sistemas de innovación continua y de feedback para desarrollar conocimientos que funcionen en diferentes circunstancias.

La empresa IBM prevé un vuelco en la educación en el plazo de cinco años, hacia una educación centrada en el estudiante. Será la clase la que aprenda todo acerca del estudiante, y no al revés. Apoyado en las tecnologías en la nube y las herramientas analíticas que estas propician, el sistema permitirá a los estudiantes controlar las destrezas necesarias para conseguir sus objetivos, predecir sus bloqueos, y sugerirá medidas para ayudarles a sobreponerse en los desafíos que encuentren. En un documento del año 2009 sobre el futuro del aprendizaje, “Education for a Smarter Planet”, IBM señalaba que estaba apareciendo un nuevo paradigma en el mundo educativo, caracterizado por la inmersión tecnológica; los caminos personalizados hacia el aprendizaje; las destrezas relacionadas con el conocimiento, la integración global de recursos, sistemas y culturas; y la alienación económica, debida al papel fundamental que está llamada a jugar la educación en la economía del siglo XXI.  Diversas tecnologías emergentes como las tecnologías abiertas, la de la Información centradas en el consumidor, y las tecnologías en la nube, están facilitando el tránsito hacia este paradigma. La solución Virtual Computing Lab (VCL) para la computación en la nube, la Cloud Academy, y el marco de la Smarter Education forman parte de las respuestas que ha dado IBM a las necesidades surgidas de este nuevo escenario.

 

Para preparar a los estudiantes para el futuro, las instituciones educativas necesitan proporcionar un ambiente que apoye una cultura de reciprocidad y colaborativa, junto a un acceso a las herramientas de las redes sociales.

IBM trata de contribuir a todo esto a través de la Solución Smarter Education, un marco que integra el uso de herramientas analíticas y Big Data, tecnologías y aplicaciones en la nube, herramientas de las empresas del ámbito de las redes sociales, y servicios de consultoría que tratan de facilitar la creación de un ambiente colaborativo en las instituciones educativas. La Cloud Academy se creó para impulsar una comunidad global colaborativa que permitiese avanzar en el  desarrollo y despliegue de tecnologías de computación en la nube en instituciones educativas.