Educación en un entorno VUCA

Como un autor ha señalado: "Estamos pasando de un mundo de problemas, que exigen velocidad, el análisis y la eliminación de la incertidumbre de resolver, a un mundo de dilemas, que exige paciencia, sentido de decisiones, y un compromiso de la incertidumbre."

up3_vivir_vuca_intLa nueva edición de la Universidad de Padres  ha ampliado sus objetivos. Hemos entrado en la edad del aprendizaje. Todos –padres, madres, hijos, abuelos- van a tener que seguir aprendiendo a lo largo de toda la vida. Tenemos la convicción que lo que sabemos sobre educación es útil para que los padres eduquen bien a sus hijos, y también para que los padres dirijan sus propios proyectos de aprendizaje de cara a su futuro personal o laboral. En este artículo quiero poner un ejemplo de cómo esos dos objetivos se emparejan. Voy a hablar de la Educación para un entorno VUCA.

En los años noventa, el ejército americano acuñó la expresión “entorno VUCA”, para designar el mundo para el que debían prepararse. VUCA es el acrónimo de Volatility, Uncertainty, Complexity, Ambiguity (algo así como Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad). En efecto, estas van a ser las características del futuro. El mundo que vivimos cambiará cada vez con más celeridad,  será cada vez más imprevisible, complejo y difícil de interpretar.

 

 VUCA es el acrónimo de Volatility, Uncertainty, Complexity,  Ambiguity.

El concepto pasó después al ámbito de la empresa, y es utilizado en las Escuelas de Negocios. No es el único caso en que una idea del ejército americano pasa al mundo civil. ARPANET, la red precursora de Internet, fue una creación del departamento de Defensa de EEUU. Por ello,  no me extrañó leer en portada de la prestigiosa Harvard Business Review que los expertos en management debían aprende las tácticas de los líderes militares en condiciones adaptativas extremas. Es decir, en un entorno VUCA. (Harvard Business Review, noviembre 2010).

En la UP creemos que hay que trasladar este concepto al mundo de la educación, en todos sus niveles. Si nos tomamos en serio la idea de que la educación es la preparación para el futuro, los educadores debemos ser los que más sepamos acerca del porvenir. Y también, por supuesto, del pasado y del presente. Necesitamos unos expertos en educación de nuevo cuño. Deberían ser especialistas en detectar, promover o acelerar los procesos emergentes. Procesos emergentes son aquellos que producen un efecto de orden superior a sus causas y, por eso, imprevisible. La vida “emergió” de la química inorgánica. La conciencia “emergió” de acontecimientos neuronales. La libertad puede “emerger” de mecanismos deterministas. La creatividad “emerge” de la memoria. El talento “emerge” de la biología. Los fenómenos sociales “emergen” de las actividades individuales. En todas mis obras he intentado esbozar una “ciencia de los procesos emergentes de la inteligencia humana”, que la docencia debería poner en práctica. La llamaré CPE, porque en este momento si algo no puede presentarse con sus siglas, no existe.

Los padres también necesitáis prepararos para ese entorno, porque lo están haciendo a toda velocidad las empresas. En una entrevista publicada en la revista Forbes, Keith Weed, directivo de UNILEVER, explicaba por qué su empresa había cambiado su modelo de negocio: “Miramos el mundo a través de una lente, que llamamos VUCA. Usted puede pensar: “Es un mundo muy duro”, o puede decir: “Es un mundo que cambia rápidamente y podemos ayudar a los consumidores a navegar por él. Dos mil quinientos millones de personas van a añadirse a la población del planeta desde ahora hasta 2050, dos mil de ellos en países desarrollados. La revolución digital, el giro en el gasto de los consumidores, todo sugiere a las compañías tienen que reinventar la manera de hacer negocios”. Las escuelas tendrán que hacer lo mismo.

Una última e importante cosa. Esta ciencia de los procesos emergentes no sólo debe estudiar el cambio, sino aquellas cosas que deben permanecer si queremos adaptarnos bien al entorno VUCA.

Sería desastroso que el ser humano desarrollara una flexibilidad adaptativa total, una psicología ameboide, porque  hay elementos producidos por la historia –como los principios éticos- que no convienen que se conviertan en volátiles, inciertos y ambiguos.

 

No pretendo agotar el tema. Sólo quería poner un ejemplo de cómo el modelo educativo de la UP  es útil para los padres, pero no sólo para educar mejor a sus hijos, sino  para progresar en otros aspectos de su vida.

 

 

 

Imagen portada: Licencia Creative Commons. 2onkel_wart
Imagen artículo: Licencia Creative Commons. Miradortigre

  • Estimado José Antonio:

    No estoy de acuerdo en…

    – que se hable de líderes militares cuando en realidad se trata de mandos militares: hay enormes diferencias entre liderar (desde la autoridad, informal) y “jefear” (desde el poder, formal).

    – que la escuela deba preparar para el futuro pues parece como que el futuro ya está escrito y sólo nos queda la opción de adaptarnos ¿y la opción de crear desde hoy mismo un futuro diferente, mejor para las personas y la naturaleza? Creo la escuela debe preparar para el hoy, para ser (más que para saber, hacer o tener), sentir, vivir y convivir.

    – que escuela y empresa apliquen tácticas militares -más todavía si cabe de lo que ya lo hacen- porque esto trae consigo muchos efectos indeseables: fragmentación interna, fricción entre las partes, segregación en una minoría superior y una mayoría inferior, burocracia y jefe-centrismo (en lugar de alumno-centrismo escolar y cliente-centrismo empresarial), falta de implicación de las personas, absentismo psicológico, ansiedad,…

    Saludos, Vicente Bou

    • Miguel Gallardo

      Estimado Vicente

      Observo que no sabes nada de la vida militar y que te guías por tus prejuicios acerca de estos. No pasa nada, es normal que no los conozcas. Pero debería ser una preocupación para ti el esforzarte en conocerlos antes de emitir opiniones tan tajantes como las que escribes.

      Respecto a los líderes y los jefes creo que te equivocas. Los que innovan e introducen conceptos nuevos en el ejército americano son los líderes. El resto, como en todas las organizaciones, no innova. Sólo sigue la corriente.

      Respecto a la escuela. Pues yo creo que la escuela debe emplear las mejores herramientas ahora para que nuestros hijos dispongan de los mejores recursos en el futuro. Eso es ya vivir al máximo ahora. Y prepararlos para que lo hagan en el futuro.

      Y respecto a las tácticas militares, ¿qué decir? Si un análisis del entorno incierto que nos ayuda a interpretar el mundo en el que vivimos te parecen tácticas militares, no tengo mucho más que añadir. Aunque, desde luego, no creo que la fragmentación interna, la burocracia o el jefe-centrismo surjan de las tácticas militares, sino de la falta de visión, de la falta de liderazgo y de la falta de compromiso de todos con la tarea. Eso es lo que nuestros hijos deben aprender en el colegio, y no a esperar que la vida los reciba de brazos abiertos, porque no lo hará.

      Saludos. Miguel Gallardo